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26 de Nov de 2020

Ricardo Cochran Martínez

Columnistas

El 10 y 28 de Noviembre de 1821, a través de Mariano Arosemena

De la obra de don Mariano Arosemena titulada ‘Independencia del Istmo’, publicadas en La Estrella de Panamá se han extraído estas ideas

El 10 y 28 de Noviembre de 1821, a través de Mariano Arosemena
El 10 y 28 de Noviembre de 1821, a través de Mariano Arosemena

De la obra de don Mariano Arosemena titulada ‘Independencia del Istmo’, conformada por sus artículos publicados en La Estrella de Panamá entre 1868 a 1869, y con la introducción de don Rodrigo Miró (1959), manuscrito original que está en posesión del Dr. Ernesto J. Castillero R., según el mismo Dr. Miró, y obra impresa por el Ministerio de Educación en 1959, hemos extraído estas ideas.

La situación en Panamá para mediados de 1821 era la siguiente: los ciudadanos estaban inermes, sin hacer nada, don Mariano explican que ‘estaban vigilados noche y día, tratados como enemigos del Gobierno vigente’, el Imperio español, por lo tanto no había armas con que forzar la independencia, aun cuando existían periódicos (La Miscelánea) e intelectuales y gente del pueblo llano que ansiaban la libertad.

Para octubre de 1821 estaban acantonadas en Panamá dos compañías del batallón Cataluña, una compañía de artilleros y la Milicia Parda, por ‘parda’ entiendo una guardia compuesta por mulatos y gente de color, ciertamente era muy difícil escapar a la vigilancia de estas unidades y más aún en la pequeña ciudadela de Panamá, con cuatro calles y un muro.

En el interior, ningún poblado de esa vastedad, rural abandonada a su suerte desde décadas, tenía una sola comunidad que apoyase la Independencia. La cantidad de ‘gritos’ que ahora ostentan algunas poblaciones es tan solo un mito, puesto que esas comunidades eran conservadoras, hispanizadas y leales al rey.

El único pueblo que se atrevió a desafiar a la guarnición española enclavada en su territorio fue el de los santeños y santeñas (Rufina Alfaro, entre ellas). No hubo más nadie.

Cómo sucedió, la Independencia, bien dice don Mariano Arosemena lo siguiente: ‘Apareció un movimiento reaccionario en la Villa de Los Santos, proclamando la independencia, aunque de una manera irregular y deficiente, pues aquellos habitantes no declararon el Gobierno que se daban ni decidieron cosa alguna sobre los negocios de la nueva asociación política... aun así, ese movimiento popular logró una fuerte impresión en esta ciudad (Panamá)’.

Se envía desde la ciudadela de Panamá a Los Santos a los comisionados de Paz: José María Chiari y Juan De La Cruz Pérez, eso el 20 de noviembre de 1821 (diez días después de declarar la independencia los santeños) a convencer a los mismos que desistieran de tal acción, porque los soldados españoles eran aguerridos y numerosos. Los santeños no ceden.

En la ciudadela, don Mariano entiende que la independencia va, porque era nuestro sagrado derecho ser libres, pero se hizo de otra forma. Se ‘minó’ la capacidad de lucha de los soldados españoles con promesas de protección y de dinero.

El 27 de noviembre de 1821, desertan sesenta soldados del Cuartel Mano de Tigre, que estaba ubicado, según mis cálculos, cerca de la Plaza de Francia, el movimiento está asegurado, toma forma y culmina con el Acta de Independencia de Panamá de España.

Hubo entonces dos vías: el interior representado por Los Santos y la ciudad representada por la Burguesía urbana y también patriótica, que conllevan a crear esta nación. Yo, en lo personal, veo la simbiosis lógica y humana en un paso tan importante como era en ese momento la Independencia, en donde los resultados fueron los deseados y en donde para obtenerlos se hizo lo que se tenía que hacer.

Y en Panamá, don Mariano Arosemena sabía que una independencia no es solo el deseo o el correr de la sangre, como algunos intelectuales en la actualidad reclaman a los próceres, puesto que no visualizan que aun el mismo Libertador Simón Bolívar felicitó a Panamá por su capacidad de resolverse ‘sola’.

Don Mariano era un hombre de letras, y un patriota. Y es gracias a su gestión y de otros que nuestra Independencia tomó un fin completo.

Con estos dos elementos, el interior y la ciudadela, va formándose la nación panameña... ¡Vivan el 10 y el 28 de Noviembre, salud... Patria nuestra!

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