Temas Especiales

03 de Dec de 2020

Dorindo Jayan Cortez

Columnistas

Graduaciones en la UP

En los últimos años las cifras de los graduados en la UP han crecido significativamente, gracias a una mayor cobertura

Diciembre es también el mes de las graduaciones. Este año, como ha venido ocurriendo a lo largo de ocho décadas, la Universidad de Panamá (UP) —a través de la Facultad de Administración de Empresa y Contabilidad— fortalece la plataforma profesional de Panamá, un baluarte del desarrollo material y moral de la nación. Noticia que satisface, que nos hace retomar entusiasmo ante un país lleno de novedades que son, como la corrupción, una antiescuela que frustran aspiraciones.

Trescientos sesenta y dos (362) estudiantes, después de muchos esfuerzos, como señaló la graduanda de mayor índice académico, alcanzaron la meta. Pero no es solo un logro personal. El mundo de hoy coloca al conocimiento como valor agregado y principalísimo para el avance de las sociedades, pero que además es, la educación, el medio de superar la pobreza de los pueblos.

En los últimos años las cifras de los graduados en la UP han crecido significativamente, gracias a una mayor cobertura. Solo en 22 años (1990-2012), la institución entregó títulos a 139 596 panameños, con egresados que supera los 6000 por año. La UP construye, así, los fundamentos de la intelectualidad de la nación, y lo hace con una proyección que se extiende a toda la geografía nacional. Así lo destacó, en su mensaje, el vicerrector Eldis Barne, quien pidió a los egresados no olvidar su compromiso con el país.

En tan maravilloso acto, lleno de entusiasmo, porque de él se ponen de manifiesto las luces de la esperanza, y con una concurrencia que superaba las 1200 personas, confieso que se nos erizó el cuerpo al escuchar los aplausos. Los más expresivos de la noche, cuando el moderador destacó que recibirían los títulos de la ‘mejor universidad del país, de la universidad del pueblo panameño’. Señalamiento cierto, sin desmedro de la labor de otras instituciones académicas.

Hay que destacar la presencia de la mujer en la preparación profesional, fenómeno recurrente a las exigencias laborales entre los sexos. De los 362 títulos entregados 285 pertenecían al genero femenino (los tres índice académico más elevado también lo eran), los 77 restantes eran varones. También destaca, como modalidad en ascenso, los graduados en maestrías y doctorados (ocho en este último caso).

La UP cumple su compromiso social conscientes de que la preparación universitaria es cada vez más necesaria para acceder al mercado laboral y, por tanto, una de las formas de favorecer a la juventud. Ahora corresponde al resto de la sociedad trabajar con las universidades, lo que conlleva a que se abran los espacios de las oportunidades para que la juventud, marginada en cierta medida, encuentre las respuestas a sus reclamos por una mayor participación.

Para el 2012 de un total de 1 350 542 ocupados, el 30.47 %; es decir, 443 092 tenían preparación universitaria. La exigencia de la instrucción superior se expresa en los últimos años, con el incremento de las personas empleadas en actividades profesionales, pasando de 107 298 en el 2003 a 166 449 en el 2012. (Organización Internacional del Trabajo y el Centro Nacional de Competitividad). La educación universitaria es, entonces, una de las áreas estratégica para el país. Es la base y pilar cultural de la nación; un espacio para las oportunidades para la población de escasos recursos del país, aunque también para los que poseen los recursos.

DIRECTOR DEL IDEN.