Temas Especiales

27 de Oct de 2020

Vanessa M. Hernández Ibarra

Columnistas

La mujer, papel importante en la sociedad

'El manejar un camión, una montacargas, una retroexcavadora y un taxi ya no solo es trabajo de hombres, las mujeres hacen eso y más'

Cada día es menos común escuchar a la gente referirse a la mujer como ‘el sexo débil’. Y es que hoy, las damas no solo han asumido profesiones que hasta hace unos años eran vistas con exclusividad para el sexo masculino, además de atender al esposo y a los hijos, como buenas amas de casas, éstas han buscado tener un papel más preponderante en la sociedad que demanda mujeres que puedan cumplir asimismo con altos cargos profesionales.

El manejar un camión, una montacargas, una retroexcavadora y un taxi ya no solo es trabajo de hombres, las mujeres hacen eso y más.

Aunque la brecha en materia de paridad de género persiste, cada día son más las mujeres que obtienen puestos políticos importantes. En los últimos 40 años, en América Latina 10 mujeres han llegado a ocupar la silla presidencial de sus países, entre ellas estuvo la expresidenta panameña Mireya Moscoso (1999-2004).

Digamos que sería un honor para muchas damas decir que han sido presidentas de sus naciones, así como la expresidenta de Costa Rica Laura Chinchilla y las actuales mandatarias de Brasil, Chile y Argentina, Dilma Rousseff, Michelle Bachelet y Cristina Fernández, respectivamente.

Aunque solo una mujer ha sido presidenta de Panamá en 111 años de República, es importante recalcar que la lucha por la igualdad de género continúa.

Estamos en una época donde la mujer pide ser escuchada y respetada por sus capacidades académicas, profesionales y personales. Ya no quiere ser vista como la ama de casa sumisa, que se atenía a lo que el esposo decía y podía brindarle. El mundo ahora cuenta con mujeres que no se conforman con un bachiller ni licenciatura, ellas van por el postgrado, varias maestrías y doctorados.

Las panameñas van por buen camino. La revista Forbes destacó en diciembre de 2014 que ocho de ellas están en la lista de mujeres más poderosas. Entre ellas, Ilya Espino de Marotta, encargada del proyecto de ampliación del Canal, Aimeé Sentmant de Grimaldo, actual presidenta ejecutiva de Banistmo, la pintora Olga Sinclair, entre otras.

Todos hemos sido testigo del giro que han dado las mujeres y cómo han salido a ‘comerse el mundo’, sin dejar de ser madres, esposas, amas de casa, hijas, sobrinas, nietas y también profesionales con ocupaciones demandantes. Vale la pena felicitar a la mujer, que desde su circunstancia, asume su rol único y especial en este mundo y que es capaz de dejar huellas imborrables en una sociedad cada día más globalizada.

ESTUDIANTE DE MAESTRÍA.