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22 de Jan de 2021

Pastor E. Durán Espino

Columnistas

“Copa Robo” 2015

El técnico de la selección panameña Hernán Darío ‘Bolillo' Gómez, comentó: ‘Es un robo muy feo'.

Gran decepción ha causado el juego entre las selecciones de Panamá y México. En el momento de la cólera muchos le echaron la culpa al árbitro, pero la culpa no fue del árbitro, sino del sistema mafiocrático que estamos viviendo, donde todo lo convierten en negocio. Ya existen propuestas que no sabemos si las están tomando en cuenta, como la de que la Federación de Fútbol de Panamá renuncie a la CONCACAF y se una a la CONMEBOL (Confederación Sudamericana de Fútbol).

El técnico de la selección panameña Hernán Darío ‘Bolillo' Gómez, comentó: ‘Es un robo muy feo'. Y continuó: ‘Somos gente de fútbol y todavía no caigo... será que es un robo a mano armada. Qué tristeza decir que nos robaron'. Eran los momentos en que no salíamos del asombro.

Las cosas empezaron a desdibujarse cuando al minuto 25 Panamá se quedó con 10 hombres con la expulsión de Luis Tejada, a quien le dieron la tarjeta roja debido a un golpe. ¿Por qué la tarjeta roja, si solo ameritaba la amarilla? Desde ese momento me sentí frustrado y vi que había una sinvergüenzura bien tramada detrás de todas esas actuaciones del árbitro.

A esta altura del partido México tenía un jugador más y, a pesar de todo, al minuto 56 Román Torres marcó de cabeza y Panamá ganaba. Por supuesto que el árbitro debía estar que se lo llevaba el diablo pensando qué podía hacer para desequilibrar a Panamá.

La cosa llegó a su climax cuando en los minutos finales del partido Geiger pitó un penalti tras una mano de Torres, que cayó sobre el balón. No era para menos que se armara una gran discusión y el partido se detuvo por unos instantes. Cuando se reanudó, Andrés Guardado marcó el 1 - 1. Mis amigos que estaban tomándose sus pintas comenzaron a discutir entre sí y había uno que se quería meter dentro del televisor. Todos reían, pero yo ya no tenía ganas ni de mirar. Sentí deseos de irme, pues desde que el partido se empató con el penalti, se comenzó a escuchar la verdad de todo. La selección panameña se creció con la suciedad del árbitro y la Concacaf quedó al desnudo.

Al final de la Copa Robo, Miguel Herrera, técnico de la selección mexicana, reconoció que el primer penalti pitado no lo era. El Piojo Herrera dijo: ‘La primera jugada no es penal, no necesitamos verlo en video, se vio en el juego'. Y cómo son las cosas; Andrés Guardado, el que anotó los dos goles de penalti, dijo que pensó en fallar el primero, reconociendo que fue una situación ‘dolorosa' para Panamá.

Lo bueno viene ahora, pues Costa Rica y Panamá van a pedir silbateros de la Conmebol para que dirijan sus juegos en la próxima eliminatoria mundialista. No es para menos; tanto panameños como ticos estamos indignados con los constantes fallos arbitrales de algunos silbateros de la Concacaf. La Sele se vio perjudicada en Copa Robo, porque el guatemalteco Walter López pitó un penal inexistente de Roy Miller sobre el mexicano Oribe Peralta en la parte final del juego. Aquí termino porque, como dice el dicho, ‘recordar es vivir' y no quiero volver a vivir esos amargos momentos.

EDUCADOR