• 10/01/2026 16:40

‘Carbones’ cumple 70 años

“Maneja con gran maestría los ritmos lingüísticos a base de sonidos consonantes nasales y guturales, y de terminaciones agudas en “o”, en “a”, en “e” y en “u”, y encuentra en el juego de vocales, rítmicas asonancias que encierran los instrumentos y danzas ondulantes afroamericanas” (Matilde Elena López refiriéndose a Franceschi, 1956).

Se aproxima el 95 aniversario del nacimiento del poeta chiricano Víctor Manuel Franceschi (12 de abril de 1931) y el 70 aniversario del poemario “Carbones”. Sus creaciones contribuyeron al engrandecimiento de las letras panameñas e impactó en las letras afroperuanas por su obra “Carbones” (1956) con la que trasmitió el sentir, las costumbres y el ritmo de los afrodescendientes del istmo. La realización de la Semana del Libro de 1957 fue el escenario que permitió que “Carbones” fuese conocido en otras latitudes ya que Franceschi, entonces con 26 años de edad, fue invitado a dar una disertación acerca del tema titulándola “El hombre blanco en la poesía negra”. Al evento asistió, entre otros diplomáticos, Ernesto Sarmiento, entonces embajador del Perú en Panamá quien informó a la Ciudad de los Reyes (Lima) acerca del potencial de este nuevo representante de las letras ístmicas. En su opinión, “Carbones” podría incluirse como parte de la inspiradora poesía afroamericana que, en la época, producían Nicolás Guillén en Cuba, Luis Palés Matos en Puerto Rico, Manuel del Cabral en Santo Domingo y Langston Hughes en los Estados Unidos.

La cancillería de Lima demostró interés en el tema y pidió la remisión de un libro y así es como llegó el primer ejemplar al Perú, divulgándose progresivamente entre la comunidad académica local sobre todo cuando Demetrio Korsi, un encumbrado poeta panameño del momento, opinó sobre Franceschi: “Aunque no con más emoción, en estos ‘Carbones’ se encuentran aciertos como ‘Ya Tumba un Negro’ y ‘Zamba, Kilombo y Zamha E’, los cuales bastarían para consagrarlo como un iniciado en el difícil arte negro-americano”.

La primera edición de “Carbones” contó con las palabras introductorias de Matilde Elena López, intelectual salvadoreña y especialista en lingüística, reconocida en Centroamérica y en el Ecuador por sus ensayos literarios. Hasta antes de “Carbones”, la doctora López opinaba que “la poesía negra de Panamá no ha tenido grandes exponentes como en otras latitudes. Las Antologías de poesía negra americana incluyen excepcionalmente a Demetrio Korsi que explotó con acierto el filón de riquísimas vetas de la lírica afroespañola”. Sin embargo, gracias a “Carbones” señalará que “Panamá, complejo mosaico donde se funden las razas en los ardientes crisoles del pueblo, incorpora rasgos distintivos a la poesía afroamericana, tonalidades de tabú aterrorizado y triste, y vigorosas notas rebeldes que emergen del estallido de la sangre mulata [...] El poeta que se inspira en estos motivos de estética universal a base de material lingüístico de la poesía negra, encontrará acentos únicos en el caudal de la lírica”. Es así como Franceschi, con su poemario, tomó la delantera al mostrar la plasticidad de claro oscuros de los ritmos lingüísticos afroístmicos donde se combina el mosaico de aportes culturales de la negritud virreinal y de la negritud caribeña, aparecida esta última como consecuencia de la migración por la construcción del Canal.

Más tarde, en 1958, el poeta formaría parte del equipo de La Estrella de Panamá como reportero-redactor. En 1959, Armando Fortune, con ocasión de la segunda edición de “Carbones”, publicada en Panamá por el Departamento de Bellas Artes del Ministerio de Educación, comentó que la negritud “en nuestra poesía ofrece una nueva e interesante emoción en la zona del verso que hasta el momento no ha sido cultivada adecuadamente. De aquí la importancia de la poesía negra de Franceschi, la cual refleja una tendencia y señala un camino para más y mejor poesía de este género en nuestro medio” (Revista Lotería nro. 43, junio 1959, citado por Pulido, 2012). Esta opinión resultó relevante en Sudamérica porque “Fortune es el primer intelectual panameño que convierte el origen negro, africano, en punto de partida para comprender a la nación panameña dentro de la ideología del mestizaje” (Pulido, 2012). Sin embargo, Fortune no era afecto a Franceschi porque tenía otra mirada acerca de la negritud en Panamá. Lo anecdótico es que, a pesar de esa disonancia, “Carbones” deviene no solo en un transmisor del proceso de reafirmación de los afrolatinoamericanos en sus respectivos países, sino que se conecta con la obra de Federico Escobar (1861-1912) quien -según Pulido- creó y publicó el primer poema escrito por un afropanameño en el istmo.

Hoy, 70 años después, al amalgamarse las culturas del continente, se verifica una armonía pragmática que apunta a una nacionalidad integradora que va disolviendo progresivamente todas las resistencias.

*El autor es exembajador del Perú en Panamá, Honduras y Guatemala
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