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21 de Jan de 2020

Álvaro Menéndez Franco

Columnistas

Nuevo libro de cuentos

Los problemas sociales y políticos de nuestro pueblo son abordados sin menoscabar las reglas literarias

Con esta veintena de cuentos, el escritor panameño, Belisario Herrera Arosemena, nos presenta cuadros de vida urbana, matizados por una gran conciencia y por su maestría en el dominio del idioma y de la difícil técnica del cuento.

Panamá ha producido cuentistas de la talla de José María Sánchez B., Darío Herrera, Changmarín, Rogelio Sinán, Nacho Valdés, pero todos ellos se orientan por la senda del cuento regionalista y también el sicológico. Una excepción es Ramón H. Jurado, cuyo cuento ‘Vidas esclavas', publicado en la década del 40 del siglo pasado, inicia el cuento de tendencia social en nuestro país.

Belisario Herrera amplía con mucho humanismo y coraje esta modalidad de las bellas letras. Los problemas sociales y políticos de nuestro pueblo son abordados sin menoscabar las reglas literarias y sin convertir este interesante libro en un tratado de sociología, tampoco cae en lo panfletario, ya que deja vivir a sus personajes, como recomendaba Miguel de Unamuno. Los cuentos están cargados de ternura, como el que titula ‘Esmeralda' y de dignidad al anciano pobre en ‘El pan duro' y de comprensión por el pecador que se redime al principio y decae en una segunda oportunidad, cuando se apodera de los fondos benditos y el sacerdote, antes que condenarlos, brota de sus labios la oración bíblica ‘El que esté libre de pecados que tire la primera piedra', ante el enojo de la comunidad.

En otros relatos este autor, de una perseverante trayectoria en la ciencia jurídica, como abogado en el ejercicio y administrador de justicia que lo ha sido en varias ocasiones, destacándose en el periodismo de opinión y sobre todo, en las gestas patrióticas, desde 1949 hasta hoy, perseguido y encarcelado tantas veces durante su juventud, une el realismo con la magia, tal como apreciamos en ‘La casa de las dagas' y ‘La casa embriagada'.

También pone en evidencia a los personajes corruptos de la oligarquía y algunos del pueblo y los pinta con colorismo acentuados a los que reniegan de su origen humilde y hasta trepan hacia la clase privilegiada por medios inmorales, como lo narra en el cuento ‘Los de Cadillac'.

En el cuento ‘El pan nuestro de cada día', el autor concuerda con el viejo Marx, cuando expresaba en su doctrina, que permanece intacta hasta hoy, que todos los problemas de la sociedad, en las capas desposeídas, se derivan de los conflictos económicos, de allí el significado de que el desgraciado ‘piedrero' vaya usted a saber cuántos vicios padece, que cuando no se encuentra carente de alimentos por su miseria, y luego de comer abundantemente, se muestra esclarecido.

En resumen, ‘El pan nuestro de cada día' es una obra amena que nos hace reflexionar y desear que los males de nuestra Nación se resuelvan por los caminos que las condiciones históricas nos permitan.

Belisario Herrera es un escritor muy importante dentro del creciente movimiento literario de Panamá, por lo que debemos leerlo y estudiarlo con franca admiración.

HISTORIADOR Y POETA.