La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Elvia Alvarado De Amador

Columnistas

¡GRACIAS Manuel!

El tiempo pasa, las experiencias que quedan nos permiten valorar los sentimientos y principios de las personas que nos rodean

El tiempo pasa, las experiencias que quedan nos permiten valorar los sentimientos y principios de las personas que nos rodean.

En el ejercicio periodístico he estado vinculada a muchos profesionales del país: políticos, trabajadores, amas de casa, en fin a mucha gente que hace desarrollo cada día en su trabajo. Con algunos de ellos fue fácil hacer la entrevista, con otros, esos que tienen la piel de vidrio no y peor con los que hay que sacarle la información con tirabuzón, pero, en fin, el periodismo no deja de ser una profesión excitante, atrevida, mal remunerada y peligrosa.

En ese trajín, luego de radicarme en mi provincia natal Chiriquí, conocí al DR. MANUEL ANTONIO DE LA CRUZ GUARDIA, un coclesano radicado en David, quien tiene que ver con todos los rayos X que se hacen aquí, junto a los doctores Bravo, Guevara y Romero.

Pasaron años y comencé a tener problemas de salud y, luego de mil y un exámenes, se fueron despejando dudas respecto de lo que tenía y que culminó con un cáncer retroperitoneal que fue atendido, posteriormente, en el Oncológico.

El Dr. De la Cruz puso empeño en mi estado, agotando todos los procedimientos que debía hacer hasta despejar todas mis dudas y las de mi familia y fue así como se acrecentó nuestro respeto hacia este doctor, por su honestidad y sinceridad.

Pero todo no terminó allí, su desempeño ha seguido no solo como médico sino como bombero, llegando a ocupar el cargo de comandante de los bomberos chiricanos, contribuyendo con el desarrollo de la provincia con denuedo, honor, hidalguía, dignidad y compromiso social con y hacia la comunidad chiricana que hoy ha sido sorprendida con su renuncia de la jefatura de la institución, cuando aún hay que hacer cosas nobles en el Valle de la Luna.

Sus inicios en su natal Coclé fueron en el año 79 como bombero voluntario durante 10 años consecutivos, luego dirigió su nave desde El Zaratí para anclar definitivamente en el majestuoso Risacua, donde quien se baña en él, no se va jamás.

En esta provincia, luego de su inigualable desempeño, ocupó la Jefatura de la Sección Médica del Cuerpo de Bomberos de Chiriquí, para posteriormente ser escogido por la Junta de Oficiales como tercer comandante de los bomberos en Chiriquí. En octubre del 2010, el director general de los bomberos, y bajo la nueva Ley, lo designa primer comandante de la Zona de Chiriquí, cargo ratificado por el actual director general, hasta el 3 de marzo del año en curso.

Con el dinamismo, empeño y seriedad que le imprime a la medicina, así mismo, De La Cruz, supo comprometerse con las labores dentro del BENEMÉRITO CUERPO DE BOMBEROS, en su gestión y con el equipo de trabajo se logró reestructurar la Sección Administrativa y Finanzas de la Regional, se activaron las estaciones de Las Lomas y Chiriquí, se crea la primera estación de paramédicos en el Barrio de Doleguita, específicamente en la Interamericana, remodela la estación de la Comandancia, la Dirección Nacional de Prevención de Incendio (Dinasepi) y se acondicionan diferentes proyectos para las nuevas estaciones de Alanje y Gualaca.

Y ni hablar de los apoyos que mediante su jefatura se brindaron a la comunidad en fuegos de inmuebles, rescates, quemas fortuitas o provocadas a la masa vegetal boscosa, a los traslados a través de la ambulancia, cuando las de otras instituciones carecían de piezas de repuesto, camillas o gasolina y ni hablemos de los panales de avispas y abejas africanizadas que controlaban con gran experiencia.

Dada mi experiencia con el cáncer, fui invitada a los bomberos para alertar a los hombres y mujeres de esa institución a prevenir, en una jornada de salud, para y hacia la tropa. Esos detalles dan fe de una persona que no lleva dobleces en el alma y que en su actuar demuestra cada vez más que aún existen personas con valores, mucha dignidad y sobre todo las que dan todo por el bien común.

Como chiricana de pura cepa, expreso en este medio mi agradecimiento a MANUEL DE LA CRUZ GUARDIA por habernos dado muchos años de ininterrumpida labor al servicio de la comunidad, tanto en la medicina como en su trabajo en el Benemérito Cuerpo de Bomberos, donde él puede decir —y nosotros también— que cumplió con los principios que la enrumban de DISCIPLINA, HONOR Y ABNEGACIÖN.

Los coclesanos y los chiricanos te respetamos, te queremos y te decimos, sin pena y con orgullo: ¡GRACIAS MANUEL!

PERIODISTA