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28 de Mar de 2020

Elis Caballero

Columnistas

De rodillas

Esta agobiante crisis también se extiende a los medios de comunicación, como es el caso de GESE

Cuando estaba en mi juventud no fui dirigente estudiantil o comunitario, pero siempre fui un creyente en que éramos soberanos en nuestro territorio. Y decimos esto porque crecimos viendo en los medios de comunicación y en nuestra provincia Chiriquí las luchas nacionalistas que tenían como destino la salida de fuerzas extranjeras del país. Esto se cumplió en 1999, desde entonces las relaciones con la nación más poderosa del mundo cambiaron por la diplomacia.

El lema de Omar Torrijos, de quien no soy partidario, ‘de pie nunca de rodillas ', fue siempre un tema de inconformidad para mí, porque siempre había gente que era partidaria de las reglas gringas en detrimento de miles que pedían una salida a nuestra soberanía. En pocas palabras, doblaban las rodillas antes de que hubiera presión, cediendo sin pelear por los derechos de los panameños.

Hoy, como las cosas han cambiado a nivel diplomático y no puede haber chantaje o presión por la fuerza como era antes, han recurrido al método moderno y tecnológico para atacar a un país. La economía.

Como es público, hace unos meses estallaron escándalos que involucran a empresarios y políticos, los cuales han tenido repercusiones muy sensitivas en la economía de servicios que brinda Panama, lo cual, según expertos, busca mermar nuestro sistema financiero.

Nuestro interés, al margen de si el problema es legal o no, es demostrar nuestro respaldo a la gente que ahora está agobiada en sus quehaceres domésticos de su vida por la injerencia de otro Estado y la complicidad del Gobierno en proteger el derecho al trabajo de sus nacionales. Esta agobiante crisis también se extiende a los medios de comunicación, como es el caso de GESE que involucra a los periódicos La Estrella de Panamá y El Siglo. La libertad de expresión debe ser cuidada a toda costa sin presiones políticas, económicas o sociales, por eso creemos firmemente en los respaldos que han hecho agrupaciones civiles y empresariales, las cuales piden transparencia en el actuar de la Ley; también la estabilidad laboral de los colaboradores y comunicadores de estos diarios.

Me uno a esos esfuerzos, porque no podemos permitir que por problemas legales exista el peligro de desaparición de un periódico con más de 100 años y con una rica historia impresa de los hechos más notables que por generaciones ha tenido Panama. Tampoco debemos olvidar a un medio que combatió la dictadura militar, considerado ‘El periódico del Pueblo ', nos referimos a El Siglo. En esas dos empresas periodísticas hay gente con un gran valor moral y espiritual que busca brindar al panameño la verdad de los hechos noticiosos que ocurren a diario en nuestro país.

Por eso no olvidemos que la asfixia económica que hoy pasan estas empresas es producto de una especulación internacional y hasta local que busca doblegar la imparcialidad y objetividad noticiosa mostrada por estos diarios a través del tiempo. No doblemos las rodillas, sigamos adelante y apoyemos las causas sinceras o justas que busquen cuidar los principios éticos del periodismo y la comunicación social.

PERIODISTA