Temas Especiales

28 de Nov de 2020

Paulino Romero C.

Columnistas

Aquilino E. Boyd, patriota y estadista (1921-2004)

Hay momentos en que el tiempo parece detenerse y el misterio del hombre se revela en sus dimensiones más profundas

Hay momentos en que el tiempo parece detenerse y el misterio del hombre se revela en sus dimensiones más profundas. Son las horas en que amigos y adversarios se inclinan reverentes y sobrecogidos por la trascendencia divina; vislumbran el sentido verdadero de la vida. Así nos suele suceder cuando el ángel de la muerte golpea nuestra puerta. Nos sentimos invadidos de silencios y preguntas y queremos saber algo más sobre la vida y la muerte, sobre el más allá y el más acá. Entonces volvemos nuestra mirada hacia el Señor y esperamos de sus labios las palabras ciertas y sinceras, que nos ofrecen ‘luz en nuestra oscuridad, fe en nuestras dudas y consuelo en nuestra aflicción '.

Parece que fue ayer, pero han pasado doce años (2004-2016) de la desaparición física de Aquilino E. Boyd, cuando nos abandonó en el tiempo. Sabemos que sus restos mortales están sembrados a la falda del cerro Ancón como semilla de la patria. Como la patria misma florecida en ideas para fortalecer nuestra condición de pueblo libre, soberano y democrático.

Hace 52 años —el 10 de enero de 1964—, con motivo de los luctuosos sucesos del 9 de Enero del mismo año, denunciaba con coraje y valentía muy suyos, en su condición de embajador, representante permanente de Panamá en la ONU, ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en Nueva York, ‘el hecho que la República de Panamá está siendo víctima de un ataque armado no provocado contra su territorio y su población civil, cometido por las fuerzas armadas de los Estados Unidos de América acantonadas en la Zona del Canal de Panamá, y que semejante ataque ha dejado hasta este momento un saldo de 20 muertos y más de 300 heridos, creando así una situación que pone en peligro la paz en el hemisferio occidental '.

Son muchas las demostraciones patrióticas fehacientes realizadas por el Licdo. Aquilino E. Boyd a lo largo de su vida pública: ora como diputado a la Asamblea Nacional; ora como ministro de Relaciones Exteriores en 2 ocasiones; ora como embajador en varios países; ora como político en el Gobierno y en la oposición. Pero es en la diplomacia en donde se desempeña con extraordinaria inteligencia y maestría, dejando huellas imborrables y realizaciones fecundas, sobre todo en lo que se refiere a las relaciones de Panamá y los Estados Unidos de América.

Aquilino E. Boyd, como presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, fue el protagonista principal para lograr que ese organismo mundial se reuniera en Panamá, en marzo de 1973, cuyos resultados fueron fructíferos por el apoyo y respaldo internacional a la causa panameña y, posteriormente, la reanudación de las negociaciones entre Panamá y los Estados Unidos de América para un nuevo tratado del Canal. El 31 de enero de 1977, invitado como canciller de la República, por Cyrus Vance, secretario de Estado de Estados Unidos, se reúnen en el despacho de Vance en Washington. Histórica reunión crucial que determinó el resultado final alcanzado con la firma de los Tratados Torrijos-Carter, el 7 de septiembre de 1977, en la sede de la OEA en Washington.

No es el momento ni el espacio oportuno para juzgar su vida y su gestión de estadista y hombre público. Eso se hará en otras instancias, y más tarde, la Historia se encargará de esa tarea con la serenidad que da la perspectiva del paso del tiempo. Es decir, cuando sea superada la pasión que despertó su obra patriótica, el futuro lo juzgará con distancia serena. Mientras ese momento llega, las presentes y futuras generaciones panameñas queremos hacer de su herencia nacionalista, patriótica, democrática, libertaria y justiciera, un motivo de futuro.

Queremos que sus sabias enseñanzas de civismo sean una fuerza reconstructora de progreso y de justa convivencia. Queremos que el recuerdo de su coraje, su distinción de caballero y su nobleza sirva para cicatrizar las dolientes heridas sufridas por nuestro Panamá por más de una centuria, este Panamá con un canal ampliado y mejorado, que él tanto amó con pasión y al que consagró su vida.

MAESTRO DE CIUDADANOS.