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17 de Apr de 2021

Álvaro Alvarado

Columnistas

‘Panameño, con orgullo, consume lo tuyo'

Panamá tiene el potencial para ser autosuficiente en muchos rubros, pero para eso se necesita orientación y liderazgo desde el Gobierno nacional

Hace unos días recibí unas imágenes de las instalaciones del Instituto de Mercadeo Agropecuario de Coclé y me llamó la atención un eslogan pintado en sus paredes ya bastante deterioradas por el sol y la lluvia que decía: ‘Panameño, con orgullo, consume lo tuyo'. Este eslogan me trajo a la mente muchas interrogantes sobre el pasado, presente y futuro del sector agropecuario de mi país, que en este momento pasa por una grave situación.

Pero antes de analizar el presente del sector, remontémonos a la historia. Me cuenta el ex ministro de Desarrollo Agropecuario Rubén Darío Paredes que durante la década del 70, la producción de alimentos era política de Estado y Panamá llegó a ser autosuficiente en granos, carnes y legumbres, incluso llegamos a exportar nuestros productos a otros países.

Toda esta debacle que hoy estamos viviendo comenzó con el ingreso de Panamá a la Organización Mundial del Comercio. Desde ese momento iniciamos un proceso que nos ha llevado a la firma de tratados de libre comercio con varios países del mundo y hoy en día, como dijo el amigo Carlos Salcedo en una reunión de productores en Azuero, estamos llenos de tratados y no tenemos nada que exportar, pero sí estamos obligados a importar.

En esa década del 70 nació el IMA, con el propósito de apoyar a todos productores del país en la comercialización de sus productos. En ese entonces, si un productor no encontraba en el mercado quien le pagara un precio justo por su producto, entonces el IMA se lo compraba para luego venderla en las ferias libres al pueblo, a precios económicos.

¿Cómo podemos hablar de ‘Panameño, con orgullo, consume lo tuyo', cuando en esa misma imagen se ven camiones repletos de arroz importado que llegan a competir abiertamente con el arroz que está siendo cosechado en este momento por nuestros productores y no hay ni siquiera silos para guardar la producción nacional, ya que están siendo ocupados por el producto que viene de afuera?

Es cierto que hoy Panamá no es autosuficiente en arroz y que estamos obligados a importar, pero no es justo que se autoricen estas importaciones en este momento de cosecha.

El 30 de julio del 2014, un mes después de asumir la conducción del país, el Gobierno anunció un plan que incluía 10 medidas para reactivar el sector agropecuario, en un acto celebrado en las instalaciones del Instituto Nacional de Agricultura en DIVISA. En ese evento, el presidente se comprometió a restablecer la soberanía alimentaria del país y extendió una invitación a nuestros productores a regresar al campo de la mano del Gobierno como amigo y aliado.

Hoy, 30 meses después, el sector agropecuario está sumido en una de sus peores crisis. Un IMA en abierta competencia con el productor nacional y convertido en un importador neto, el mercado invadido de producto importado, la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos calificada como la autopista de las importaciones y una cadena de frío que no arranca.

Nunca antes, en 27 años de ejercicio periodístico, había visto al denominado sector primario del país tan molesto como en estos dos últimos años. Hoy tenemos autoridades que denotan su incapacidad para resolver los graves problemas que atraviesa el sector y cada día que pasa crece la desesperanza y la incertidumbre del hombre del campo, con el riesgo de que en cualquier momento decidan vender la tierra y dejar de producir alimentos.

Tenemos que apostar a la soberanía alimentaria o corremos el peligro de quedarnos sin comida en cualquier momento, si seguimos empeñados en continuar importando todo. Basta ya de políticos que encuentran en las importaciones cada cinco años la oportunidad de engordar sus cuentas bancarias, comprando barato y vendiendo caro, una ecuación perversa y criminal que va en perjuicio del pobre y en detrimento de nuestros productores.

El Gobierno debe llamar a los productores a un diálogo franco y sincero, con el propósito de establecer de una vez y por todas que la producción de alimentos sea tratada como tema de Estado.

Panamá tiene el potencial para ser autosuficiente en muchos rubros, pero para eso se necesita orientación y liderazgo desde el Gobierno nacional. Necesitamos autoridades comprometidas con el sector y que conozcan el problema, además instituciones sólidas (MIDA, BDA, IMA, IDIAP, ISA), dotadas de recursos y de profesionales dispuestos a echar para adelante el sector con metas claras. Si logramos estos objetivos, entonces podemos estar abriendo el camino para el éxito.

PERIODISTA