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18 de Nov de 2019

Belisario Herrera A.

Columnistas

Provocación de Obama produce hilaridad

Y cuando pienso en los términos realistas del líder ruso, no se me escapa que el presidente electo de EUA, Donald Trump, le ha sabido tomar el pulso a la historia

Los extremistas de izquierda y no pocos marxistas que se dicen estar al día frente a la evolución política mundial, deben poner su cabeza bajo la regadera a muy baja temperatura para que entiendan que el socialismo de antaño, de 1905 o 1917 en la antigua Unión Soviética, podrán retomar, luego de su escandaloso colapso, así en palabras menos o palabras más el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ante la presencia de más de 400 periodistas del mundo entero, ha dicho sin rodeo de ninguna clase que los aliados que tuvo Ruda bajo el socialismo, deben reestructurarse pero no volver a caminar por los viejos senderos.

Y cuando pienso en los términos realistas del líder ruso, no se me escapa que el presidente electo de EUA, Donald Trump, le ha sabido tomar el pulso a la historia, como supermillonario para entender que la crisis económica, conducida por pésimos derroteros, durante varias administraciones en su país, no pueden estar jugando a las bravuconadas en una diplomacia trasnochada como la que ha dado muestras Barack Obama, con la última salida descabellada de expulsar a más de 35 diplomáticos en EUA con pretextos baladí, mientras Putin ha reaccionado inteligentemente, expresando que los norteamericanos en Rusia pueden permanecer tranquilos pasando Pascuas y Año Nuevo, sin ninguna reacción negativa en su contra, mientras el propio Trump se ha mostrado acorde con la conducta de Putin.

Hay que mencionar una de las declaraciones más erróneas de Trump cuando, bajo algún cálculo, ha expresado que se propondrá en su administración desarrollar las armas nucleares. Creo que ha sido la suya en ese sentido una salida desaforada al verse acorralado bajo acusaciones de inteligencia que Rusia intervino en su triunfo electoral y teme que en su contra se levante un nuevo macartismo que sobre todo ponga en tela de duda su lealtad al país que lo vio nacer, no creo que ni Rusia intervino en su triunfo electoral ni que él en el fondo no sea sus verdaderas intenciones de proyectarse para la práctica de una carrera armamentista tan endemoniada como se puede interpretar con simpleza.

La campaña electoral de Trump y en todo cuanto manifestó públicamente fue bajo una lupa realista que su contraria Hillary Clinton estaba muy descaminada y con un tremendo desprestigio que aceleradamente la llevó a la derrota cuando fue secretaria de Estado y con abusos que la CIA con las acusaciones que endilgó en su contra, la acabaron de rematar y el favorito para acabar de hundirla gratis, fue cuando en algunos instantes Barack Obama pretendió no solo en impulsar su candidatura sino en convertirse en su defensor oficioso así redundantemente.

ABOGADO Y PERIODISTA.