10 de Ago de 2022

  • Alejandro Pérez Rodríguez

Columnistas

Sobradas preocupaciones

Espero que los grandes ejércitos, los líderes mundiales y en especial, el presidente de los EEUU sean mesurados y tomen las acciones

Preocupado con los acontecimientos mundiales, la escalada bélica y las noticias con las que despertamos cada mañana. El Mundo se está enfrentando a enormes peligros no vistos en muchos años, quizá desde un octubre del pasado siglo y la Crisis de los Misiles, cuando estuvimos a un paso de una confrontación nuclear.

Muchos focos de tensión se están alineando, desde el terrorismo salvaje de los extremistas islámicos, el empecinamiento absurdo de Corea con su programa atómico y sus misiles, haciendo oídos sordos al clamor internacional, el Medio Oriente siempre convulso, Siria y un presidente en la primera potencia del Mundo, inexperto, impulsivo y de reacciones muy alejadas de la diplomacia, la política y las relaciones internacionales.

Hace una semana conocíamos el ataque en una ciudad Siria con armas químicas. Las horribles y tristes imágenes de las víctimas recorrieron las televisoras y los periódicos de todo el planeta. La prensa cumplía los objetivos de mantenernos informados, pero, como siempre, me esforzaba en leer entre líneas, en ver lo que está en el fondo que muchas veces no es lo que aparece escrito. Todo indicaba, sin juicio previo, que era un ataque directo del ejército sirio y eso repitieron y repiten hasta que todos lo creamos y veamos así. Pensaba y buscaba explicaciones, qué absurda decisión, qué falta de inteligencia, qué forma tan estúpida de buscar una condena internacional, ¿acaso le ‘convenía' a Bashar El Assad cometer semejante acción a los ojos del mundo?

Pues me parece que no. Los propios Estados Unidos y una comisión internacional creada ‘ad hoc' verificaron en su día la salida y destrucción de estas armas. No pude evitar recordar las interminables horas de Comisiones del Congreso de los Estados Unidos y las Naciones Unidas cuando se mostraron al mundo los documentos, las fotos satelitales y las informaciones de inteligencia sobre ‘las armas de destrucción masiva' que tenía en Irak, Sadam Hussein, al final las armas no existían, todos entonaron un ‘mea culpa', pero la realidad es que desde ese día el mundo fue más inseguro.

Me molestó sobremanera que se utilizara este acto salvaje también para ‘oportunismo' político, cuando el Sr. Trump culpó de este ataque al expresidente Barack Obama. Increíble escuchar semejante alegato inoportuno y demagógico. En Siria, ahora, ¿a quién verdaderamente le convenía este ataque letal y horroroso? Pues a muchas de las partes implicadas y a los que menos, el propio Gobierno sirio, sin que se interprete esto como una defensa o una toma de partido por el régimen sirio, es simplemente un ejercicio de interpretación de la geopolítica.

De este ataque me queda solo algo claro, las víctimas inocentes, los niños, ancianos, mujeres, personas comunes y corrientes que mueren a manos de los inescrúpulos de unos y de otros.

Espero que prevalezca la cordura en la toma de decisiones y no que, motivados por las apariencias y la doble moral, descabecen y conviertan ahora a Siria en una nueva Libia, desmembrada y sin ley, paraíso y nuevo feudo para el extremismo y la exportación del terrorismo.

Espero que los grandes ejércitos, los líderes mundiales y, en especial, el presidente de los Estados Unidos sean mesurados y tomen las acciones correctas. Confío en que a su lado hayan asesores capacitados, que se hagan escuchar antes de cualquier decisión de la que nos tengamos todos que arrepentir.

Como siempre digo, soy un defensor del desarme nuclear y la no proliferación de armas de destrucción masiva. Se invierte demasiado en esto y poco en la alimentación, la educación y la medicina para nuestros pueblos.

No obstante, ¡creo que un mundo mejor es posible!

*PRESIDENTE DE LA CÁMARA OFICIAL ESPAÑOLA DE COMERCIO EN PANAMÁ.