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25 de Nov de 2020

Frank De Lima

Columnistas

‘Me estoy comiendo un cable'

¿Será que ahora se le llama crecimiento económico al aumento del desempleo y la informalidad?

La economía de Panamá no está creciendo al ritmo que crecía antes. Se pueden buscar términos técnicos para describir este bajón. Desaceleración, ajuste, ‘soft landing', son algunos términos que usan los voceros del Gobierno para tratar de justificar la caída económica. Sin embargo, cuando visito familias, ya sea en San Miguelito, Chitré, Colón o en áreas semiurbanas o rurales, escucho la misma queja, gente pobre como gente clase media, me dicen lo mismo: ‘Me estoy comiendo un cable'. Es una descripción espontánea, cruda y conmovedora de la realidad económica que impacta a la gente sencilla, al panameño de a píe.

La realidad que viven estos panameños es que: el costo de la vida sube todos los días, mientras sus ingresos siguen estancados o caen. ‘La plata no nos alcanza ni para comer', se lamentan. Hace unos días un taxista me comentó que en el quinquenio pasado, él, para el mediodía, ya completaba la cuota que le tocaba pagar al dueño del taxi y el resto de los ingresos iba para su bolsillo. Hoy, tiene que manejar hasta las 6 o 7 p. m., solo para completar la cuenta del dueño del taxi y extender su jornada de trabajo hasta bien entrada la noche para poder llevar algo en su bolsillo. ‘No me alcanza para cubrir lo básico de mi familia', me confiesa. El domingo hablé con un vendedor de raspa'o en el Cinta Costera y me comentó que antes había filas de personas para comprar raspa'o, pero ese día había más vendedores de raspa'o que clientes.

Otro caso diferente, pero que demuestra cómo anda la situación económica de Panamá, es el de un amigo mío que es dueño de una cadena de muebles, el duplicó el número de sus tiendas, pero sus ventas siguen igual. Es decir, sus costos operativos se duplicaron y sus ingresos siguen iguales. Naturalmente, su rentabilidad bajó a la mitad. Esta es la verdadera situación económica de las familias panameñas, muy diferente a la que nos pintan los voceros del oficialismo. El Gobierno nos dice que la economía está creciendo a buen ritmo. ¿Será que ahora se le llama crecimiento económico al aumento del desempleo y la informalidad?

El titular del MEF dijo públicamente que a las empresas que cotizan en la Bolsa de Valores les va mejor, que están ganando más plata y a pregunta de un periodista sobre el despido de trabajadores en esas empresas la sorprendente respuesta del ministro fue: ‘Se están reestructurando para ser más competitivas'. Guat? ¿Cómo se sentirán aquellos panameños que fueron reestructurados o mejor dicho botados de sus trabajos al escuchar tan insensible afirmación? ¿Los dueños o accionistas de esas empresas que están ganando más plata, según el titular del MEF, no tienen sentido de solidaridad con los miles de familias panameñas que han sufrido de esa llamada reestructuración? ¿Estos señores son empresarios o empresaurios?

El principal problema de nuestro país es la brecha que existe entre los que tienen mucho y los que poco o nada tienen. Y para desgracia de todos cada día esa brecha aumenta. La clase empresarial debe actuar con sentido social solidario, tenemos que generar más empleos, pagar mejores salarios, de otra manera ese sentir expresado por panameños humildes de ‘Me estoy comiendo un cable' se va a traducir en inestabilidad social y aumento de la criminalidad. Si no detenemos esta situación por la que está pasando la mayoría de las familias panameñas, corremos el peligro de caer en el mismo caos económico que sufren hoy algunos países latinoamericanos.

EX MINISTRO DE ECONOMÍA Y FINANZAS.