Temas Especiales

08 de Aug de 2020

Gian Castillero

Columnistas

La verdad sobre las sociedades anónimas

Poco se dimensiona a nivel de nuestro país que se trata de una fuente captadora de ingresos extranjeros

De manera equívoca se descalifica la constitución de sociedades anónimas considerándolas una herramienta para encubrir actividades ilegales. Los mal llamados ‘Panama Papers' han fomentado la idea de que dichas sociedades sirven exclusivamente para blindar ilícitos, cuando la norma y la práctica es que sean utilizadas para fines legítimos.

De manera simplista se quiere hacer ver que estos servicios corporativos benefician a un grupo pequeño de profesionales, los abogados, cuando en verdad representan un sector importante de la economía nacional que genera un sinnúmero de fuentes de trabajo, a la vez que promueve una amplísima gama de actividades colaterales. Además, lo cierto es que no se lleva la discusión a su contexto objetivo para analizar que tales servicios persiguen y tienen por objetivo ético enmarcar transacciones completamente legítimas.

Poco se dimensiona a nivel de nuestro país que se trata de una fuente captadora de ingresos extranjeros. El que Panamá tenga una plataforma de servicios robusta no solo contribuye positivamente a las recaudaciones del tesoro nacional, sino que también es razón de ser de miles de empleos bien remunerados en el sector privado panameño.

En el ámbito corporativo se originan transacciones legales complejas que dan lugar a que nuestros servicios legales sean de los más solicitados en la región. También se dan transacciones económicas y bursátiles que contribuyen directamente al éxito de Panamá en este campo, robustecido ahora con las medidas adoptadas por el país para combatir el lavado de dinero, lo que, además de su seriedad, fortalece la credibilidad y confianza de nuestro centro financiero internacional.

De igual manera, cabe mencionar el impacto multiplicador sobre el turismo con la llegada de personas que aquí afincan sus intereses, mediante el establecimiento de actividades empresariales diversas y en diferente escala o que bien adquieren propiedades en el país.

En conclusión, las sociedades panameñas son un instrumento legal que bien utilizado, como lo es en la gran mayoría de los casos, contribuye a generar riqueza para nuestro país. Proteger la actividad es una forma de salvaguardar nuestros intereses colectivos.

EL AUTOR ES PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DE ABOGADOS DE PANAMÁ.