Temas Especiales

01 de Dec de 2020

Eduardo A. Reyes Vargas

Columnistas

Enfermedad democrática, sobornos y corrupción

Un porcentaje alto de su exposición la compartimos.

Se atribuye la respuesta ‘las democracias en América Latina están enfermas' a un conocido analista internacional. El caballero sustenta causas y soluciones para remediar esta peligrosa situación.

Un porcentaje alto de su exposición la compartimos.

En definitiva los sistemas se hacen fuertes o débiles por las actuaciones de sus principales actores. En democracia política lo son los elegidos y sus electores.

Creo que la enfermedad está en ellos. Se ha ido produciendo un adoctrinamiento paulatino para ver esa democracia enferma como algo normal y sin respuesta.

‘Esto no lo compone nadie' y se aplica ‘cuando no puedes con el adversario, únete a él'.

Dos factores que han llevado a una mayoría de electores a practicar esta conducta son la existencia de impunidad y privilegios de entes que conforman poderes muy importantes de un país: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Ese mismo día se publica un estudio de Transparencia Internacional (TI) que señala el ascenso de la corrupción en América Latina y el Caribe, donde el soborno es un hábito cotidiano (coimas).

Panamá entre los países más enfermos. Lo sorprendente es el pago de sobornos para obtener atención sanitaria, trámites más expeditos de documentos, evitar filas, entre otros. Lo realiza un porcentaje preocupante de ciudadanos.

Una actitud que responde a la burocracia planificada y amoral de muchos pésimos servicios públicos y privados.

Se agrega una información donde se explica que no hay credibilidad en muchas instituciones como las ya mencionadas y se percibe corrupción en otras áreas, incluyendo policía, jueces, evasión de impuestos y líderes religiosos, etc. Una ausencia significativa de confianza.

Más evidencias sustentadoras de la etiología de democracias enfermas.

Paralelo a ello se percibe en nuestro país que los casos de alta corrupción cometidos desde varias décadas se irán cayendo uno a uno y quizás se termine castigando al menos impactante en la población. Un pequeño peculado.

De ser así, los presuntos culpables saldrán triunfantes y como ‘mártires' podrán fortalecer su caudal electoral.

Los panameños debemos analizar en forma más seria y profunda. Reflexionar. Pensar en nuestras actuales y futuras generaciones. Abandonar esa egolatría patológica, esa adoración a lo material, y esa maldad encarnada en algunos.

En encuesta de Proyecto de Opinión Pública Latinoamericana (LAPOP), se nos informa que se ha incrementado la pérdida de la fe en la democracia y se aumenta el apoyo a salidas de fuerza para curar la democracia enferma y secuestrada. 40 % de ciudadanos latinoamericanos consultados.

O nosotros con nuestra participación curamos nuestro sistema o Panamá en el próximo quinquenio formará parte de los Estados fallidos.

La anarquía reinará, la que no distingue ni clases sociales ni religión ni ideas políticas.

Los que se sienten poderosos y protegidos contra ello, que no se engañen... aporten positivamente a esa cura del sistema.

MÉDICO INTERNISTA.