La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Álvaro Alvarado

Columnistas

2014–2019, el quinquenio perdido (II)

El principal error del Gobierno fue haber negado desde el principio que recibieron donaciones de la empresa Odebrecht para la campaña política

Bajamos el telón del 2017, con más preguntas que respuestas en temas de vital importancia para el país. En materia de Justicia, a diario me pregunto si la supuesta guerra emprendida por el presidente Juan Carlos Varela contra la corrupción es legítima y sincera. En lo más profundo de mi ser, hay algo que me dice que no, ya que las guerras se libran al 100 por ciento y no a medias. El problema del presidente es que cuando se trata de adversarios políticos no le tiembla la mano para perseguirlos, sin embargo cuando se trata de copartidarios y amigos, el trato es con guantes de sedas.

En las últimas semanas se han mencionado con mucha insistencia nombres de personajes allegados al presidente Varela en el escándalo Odebrecht y la actitud asumida por el mandatario ha sido en defensa de los señalados, enviando un claro mensaje a la población panameña de que si eres amigo del Gobierno, estás protegido con una especie de manto sagrado que te exonera de cualquier responsabilidad en actos de corrupción y te aleja del alcance de la justicia.

No soy juez para condenar ni absolver a nadie, pero qué diferente sería si esos personajes allegado al Gobierno que han sido mencionados por su supuesta vinculación al caso Odebrecht salieran a la palestra y solicitaran a las autoridades de justicia que se les investigue con toda rigurosidad, lo que les permitiría en caso de no encontrarse nada, limpiar sus nombres. Pero qué va, la estrategia ha sido señalar a todos los adversarios políticos de corruptos y proteger a todos los que están de su lado.

Para el presidente Varela, la culpa de todo lo que sale en los medios locales e internacionales y que vincula a sus allegados a la trama Odebrecht, la tienen empresarios interesados en licitaciones, periodistas críticos del Gobierno y medios de comunicación que lo adversan.

Todos los que conocen al presidente Juan Carlos Varela saben perfectamente que no es fácil contradecirlo ni mucho menos asesorarlo, ya que al final se impone su punto de vista frente al de los demás. Hace unos día leía un tuit de una conocida tuitera que culpaba a los asesores del presidente de las malas decisiones adoptadas por el mandatario. Lamentablemente debo decirle que es poco lo que pueden hacer estos asesores con un hombre con la personalidad del presidente de la República.

El principal error del Gobierno fue haber negado desde el principio que recibieron donaciones de la empresa Odebrecht para la campaña política. Si desde el primer momento hubieran salido de frente a decir la verdad, hoy ese fuera un tema olvidado en el caso de figuras del oficialismo, pero no quisieron reconocer la verdad, prefirieron ocultarla y hoy les está reventando en la cara sin capacidad de maniobra que convenza a la población.

El país camina por senderos muy peligrosos que pueden llevarnos a una confrontación, si la Justicia sigue siendo manipulada y los panameños solo conocemos una parte de la historia. El nuevo año debe llevarnos a corregir los errores cometidos durante estos 42 meses de Gobierno. Es absurdo pensar que los panameños no sabremos toda la verdad de este escándalo, porque un Gobierno ha decidido manipular la información. Solo hay que recordar que la mayoría de los detalles que han sido divulgados por los medios de comunicación han venido del extranjero y eso no va a cambiar, al menos que pretendan controlar la política editorial de los medios locales con mecanismos de censura, al estilo de la dictadura militar de Manuel Antonio Noriega, con la única diferencia de que ahora existe el Internet y las redes sociales, herramientas que permiten que la información fluya a toda hora y de todas partes del mundo.

Señor Presidente, el 4 de mayo del 2014, en el acto de celebración del triunfo de las elecciones, usted y su esposa prometieron a todos los panameños que este sería el mejor Gobierno de la historia de Panamá y el más transparente y honesto. Con todo lo que ha sucedido en estos años de su administración, esas palabras parecen haber quedado escondidas en el mismo libreto en el que se prometió la constituyente, los ‘58 dólares en tu bolsillo' y ‘100 % agua', o sea, en el baúl de las promesas que nunca se cumplirían.

Insisto en la necesidad de someter a la justicia, sin importar a qué corriente política pertenezcan, a todos lo que hayan violado la ley o de lo contrario estaremos dando la estocada final al débil sistema político y judicial panameño.

PERIODISTA