La exmagistrada colombiana habla sobre el rol de contrapeso del periodismo, el derecho al olvido, reformas constitucionales y los desafíos de nuevas tecnologías...
Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega La Estrella en Google ↗️Hace apenas 18 años, en Panamá la homosexualidad aún podía ser castigada con arresto de hasta un año y multas de $500. Aunque hoy parezca difícil de creer, esa disposición seguía vigente en el Código Sanitario y había servido de respaldo legal para las recordadas redadas de profilaxis social durante la dictadura.
El 29 de junio de 2008, la Asociación Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá compareció ante un foro internacional junto con una coalición de organizaciones LGBTIQ+ de América Latina y del mundo para denunciar que Panamá era el único país hispanohablante que aún mantenía ese tipo de sanciones administrativas contra la homosexualidad.
La presión internacional tuvo eco. Ese mismo año, el presidente Martín Torrijos Espino firmó la derogación de los artículos que castigaban la práctica de la sodomía, una figura incorporada al Código Sanitario desde la administración de Domingo Díaz, en 1949. Con esa decisión terminó, al menos en el plano legal, una etapa de casi seis décadas en la que la homosexualidad permaneció sujeta a sanciones administrativas en Panamá.
Desde entonces, la Asociación Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá ha mantenido una línea institucional basada en el diálogo, la incidencia política y la preservación de la memoria histórica. Porque defender derechos no consiste únicamente en celebrar los avances alcanzados, sino también en impedir que los retrocesos se conviertan en la nueva normalidad.
Dieciocho años después, el panorama vuelve a generar preocupación. Los avances legislativos y de política pública han sido limitados y, en varios ámbitos, se perciben retrocesos. Para la Asociación, entre 2023 y 2026 el fortalecimiento de sectores políticos de ultraderecha y grupos organizados contrarios a los derechos humanos ha contribuido al estancamiento de la agenda de igualdad.
Entre los hechos más relevantes de ese período figuran la eliminación del Ministerio de la Mujer, la ausencia de avances legislativos en materia de derechos LGBTIQ+, la decisión de la Corte Suprema de Justicia que negó el acceso al matrimonio igualitario y la persistencia de discursos de odio en el espacio público. A ello se suma un contexto de tensión institucional marcado por el uso de la fuerza contra manifestantes y activistas durante protestas sociales, así como por brechas estructurales que continúan profundizando las desigualdades económicas y sociales.
Frente a este escenario, la Asociación reafirma su compromiso con la defensa de los derechos humanos. Documentar violaciones, presentar propuestas ante la Asamblea Nacional, impulsar litigios estratégicos y promover procesos de formación en derechos humanos para escuelas y comunidades siguen siendo parte de su trabajo cotidiano.
Dieciocho años después de aquella victoria histórica, la tarea sigue inconclusa. La Asociación Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá sostiene que ninguna persona debería volver a ser perseguida, discriminada o excluida por su orientación sexual o identidad de género. Su objetivo continúa siendo el mismo que inspiró aquella lucha de 2008: que las instituciones escuchen, que la ley proteja y que la sociedad comprenda que los derechos humanos no son una concesión del Estado, sino una garantía que debe defenderse todos los días.