La Estrella de Panamá
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23 de Oct de 2019

Elvia Alvarado De Amador

Columnistas

¿Y acaso te fuiste?

Imagínense cómo me sentí, luego de haberle preparado sus alimentos por más de cuarenta años, en fin, eso ya pasó y ahora me río

Luego de dos años de inactividad periodística, hoy retomo la escritura para testimoniar que este período no ha sido nada fácil. En él ha habido tantas emociones que, entre una y otra, han permitido ir cicatrizando esas heridas emocionales que tenemos.

Quienes conocieron a JOSÉ ANTONIO AMADOR VELARDE supieron de su genio, meticulosidad, paciencia, alegría y jodedera, porque de esta última no cesó ni antes de irse, sobre todo porque debía comer dieta hiposódica y me decía que no sabía QUIÉN ME HABÍA ENSEÑADO A COCINAR TAN MAL. Imagínense cómo me sentí, luego de haberle preparado sus alimentos por más de cuarenta años, en fin, eso ya pasó y ahora me río.

Tener esa experiencia de vida con un hombre como él, era algo así como ir a una feria, había y hubo de todo, música, historia, triquis y miquis de administración pública, privada y doméstica, experiencia que particularmente aproveché y seguiremos usando, porque aún sirve; como aquella cuando abrió el armario y vio una pandilla de zapatos de varios colores y me preguntó ‘Elvia, ¿cuántos pies tienes?'. Y yo, sin saber el motivo de su interrogante, le dije ‘dos, ¿por qué?'. ‘Porque no te los puedes poner todos el mismo día y, mientras no los usas, se van deteriorando o ya te dejan de gustar y pierdes la inversión'. Obviamente, esos análisis yo los odiaba y le decía que era un ‘truñuño' o miserable, pero a la larga tenía y tiene razón, porque, mientras hay quienes carecen, hay otros que acumulan o despilfarran.

Salir de vacaciones con José Antonio y la tropa de cinco hijos era de ‘película', como diría Rolando Laserie, no hubo río en que no nos bañáramos o hiciéramos un fogón para cocinar. Hubo veces en que algunos bañistas se nos acercaran para que les vendiéramos comida, él se reía, los chiquillos lo disfrutaban y al final, se les decía que no se vendía, pero que aceptaran uno o dos platos; eso significaba que habría reducción en las raciones, por lo que quedó establecido que cuando había cocinado, se haría bastante comida para ‘quedar con hambre', luego de tanto trabajo como era buscar piedras, leña, agua, atizar el fogón, etc.

Si algo enervaba a José Antonio era escuchar a muchos decir que se ‘visten de Patria' el mes de noviembre y como un cohete reprochaba y decía ‘por eso es que andamos como andamos, solo un mes es para hacer Patria'.

Su empeño por hacer libros lo cristalizó en SÍNTESIS HISTÓRICA PANAMEÑA, auspiciada por CACECHI. Luego que se pasó días consultando varios textos, se puso en marcha recopilándolos hasta culminar, con un prólogo que le hizo el Dr. Diógenes Cedeño Cenci, el Meduca aprobó su edición como TEXTO ESCOLAR y no se hizo, como suele pasar en nuestro país con lo que guarda relación con la educación y la cultura.

Su deseo ancestral de ser bombero y revivir relatos, que en su infancia le hiciera su madre, ZOBEIDA VELARDE DE AMADOR, desde lo que pasó en el POLVORÍN, lo llevarían a recabar datos de tal tragedia, a hacer una novela que concursó en un Ricardo Miró y finalmente, al no ganar, la utilizó para hacer la obra EL POLVORÍN, misma presentada, consultada y distribuida por el BENEMÉRITO CUERPO DE BOMBEROS en solemne acto en Panamá.

Si de jolgorio hablamos, el disco de las TUNAS DE CALLE ARRIBA Y CALLE ABAJO de LAS TABLAS, fue su idea con apoyo de ambas tunas, del entonces mayor CECILIO ELOY FISHER, quien ‘mandó' a cerrar las calles para tal evento y de los sonidista, y amigos de ambas tunas, evidencian lo prolífera que fue su vida.

Pilotó avionetas, tractores, autos y repetía a sus hijos, cuando los enseñaba a manejar, que ‘el timón se agarraba como a las mujeres, FUERTE Y CON LAS DOS MANOS'. Y ni hablar de sus nietos, fue guía, amigo y cómplice; y de la prole, hubo de todo, los tuyos, los míos y los nuestros y vivimos felices, cada quien en su entorno, sin complicaciones.

Tus colegas, amigos, cooperativistas, los HÍPICOS y quienes compartimos tu vida, triunfos, frustraciones, fracasos, dolores y enfermedades agradecemos esos momentos, porque de esas experiencias se va haciendo la vida; y ni hablar de tu amiga y pupila DORIS, a quien le faltan tus comentarios patrióticos y del SEGURO SOCIAL que está más caliente que nunca.

Y como sé que no te has ido, bueno será recordarte que PANAMÁ VA AL MUNDIAL DE FÚTBOL y nada más y nada menos que a RUSIA, el Real Madrid volvió a ganar y de repente Martinelli regresa con la clase de publicidad gratuita que le hacen los medios y sus adversarios, quienes le tienen frulo al retorno.

PERIODISTA