La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Ricardo G. Fernández D.

Columnistas

Panamá en la ruta a Basilea III

Panamá es reconocida como una de las plazas más importantes en Latinoamérica, por su destacada posición geográfica y ventajas

Panamá es reconocida como una de las plazas más importantes en Latinoamérica, por su destacada posición geográfica y ventajas competitivas dentro de la región. El contar con un sector bancario sólido, con una efectiva supervisión y regulación prudencial alineada con los estándares internacionales y las sanas prácticas, conllevará al país a mantener un papel protagónico en el entorno financiero de la región.

El Centro Bancario Internacional es uno de los pilares del sistema económico y financiero del país, con una participación de 7.3 % del PIB. Los bancos representan el 92 % del total del sector financiero, siendo la actividad con mayor cantidad de activos. Este sector aporta 26 240 empleos directos y US$585 millones en salarios.

A raíz de la crisis financiera mundial en el 2008, el Comité de Basilea, luego de analizar lo ocurrido decide fortalecer el sistema financiero internacional, exigiendo la combinación de una adecuada política prudencial garantizada con una eficaz disciplina de mercado, junto con el diseño de políticas macroeconómicas que favorecieran la estabilidad financiera internacional desarrollando la normativa Basilea III, con el fin de mitigar los riesgos de lo experimentado.

Para ello, entre las reglamentaciones de Basilea III, estableció robustecer la capitalización y liquidez de los bancos, creando colchones de capital, para el fortalecimiento de las operaciones del sistema.

Basilea III y su paquete de reformas sobre capital y liquidez se convierten en pieza clave para la construcción de un nuevo sistema financiero internacional más seguro y estable, con una capitalización y liquidez más robusta, lo que en gran medida evitará un menor impacto en las economías.

La Superintendencia de Bancos de Panamá, desde su creación, ha estado comprometida con la implementación de normativas del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, prueba de ello es que es de obligatorio cumplimiento desde 1998 contar con un índice de solvencia de 8 %.

Un elemento a destacar es que Panamá ha mantenido durante los últimos ocho años, su condición de país con grado de inversión internacional, por las principales agencias calificadoras de riesgo, ello conlleva una gran responsabilidad en términos de cumplimiento de altos estándares normativos.

Hemos desarrollado una clara hoja de ruta para dar cumplimiento en el debido tiempo de las normativas de Basilea III. En los últimos meses se han dado pasos importantes para que el sistema trabaje en un entorno más exigente bajo estos estándares.

En este sentido, Panamá ha logrado una consolidación positiva de la adecuación de capital por el riesgo de crédito, medido no solo por la estructura de capital, sino por ponderadores más exigentes para riesgo de crédito, sobre la base de metodología estandarizada de Basilea III, como también medidas de apalancamiento y de riesgo contraparte.

En cuanto a la adopción de colchones de capital, la Superintendencia de Bancos de Panamá ya cuenta con una norma que establece una provisión dinámica de carácter anticíclica, que reemplazó el antiguo esquema de provisiones; además, ha desarrollado su metodología para la identificación de bancos sistémicos, guiados por lo establecido por el Banco Internacional de Pagos —BIS. A la fecha, la provisión dinámica alcanza US$1200 millones, cifra que casi triplica el saldo registrado bajo el antiguo esquema de provisiones (Global Mínima y Genérica) que era de US$443 millones al primer semestre de 2014.

Otra regulación importante, en línea con la hoja de ruta de Basilea III, es el Acuerdo 2-2018 sobre el ratio de cobertura de liquidez (LCR), será otro complemento material, que robustecerá la capacidad de solidez del sistema para reaccionar ante riesgos de liquidez de corto plazo.

Asimismo, la aprobación del Acuerdo 11-2017 sobre gestión de riesgos de derivados. El mismo introduce reglas claras y parámetros para una sana gestión de riesgos para cobertura.

El requerimiento de capital para riesgo mercado, será un complemento para que la base de patrimonio mida riesgos adicionales al de crédito. La reciente aprobación del Acuerdo 3-2018 (Riesgo Mercado) incorpora el requerimiento de capital sobre instrumentos financieros registrados en la cartera de negociación. Estos son pasos importantes en la hoja de ruta de Panamá para la implementación de Basilea III.

Durante el segundo semestre de 2018, se aprobará la regulación sobre requerimiento de capital para riesgo operativo, además de las regulaciones sobre Capital por Riesgo Operacional, Titularización, Libro Bancario y Cartera de Negociación; así como Riesgo de Tasa de Interés en el Libro Bancario.

Con esta ejecución se completará la hoja de ruta sobre Basilea III, requiriendo capital adecuado a los tres (3) riesgos principales, sobre la base de metodología estandarizada de Basilea III.

Los organismos internacionales han visto favorablemente nuestra hoja de ruta de Basilea III, debido a la mejora de la regulación financiera. En este sentido, en su reciente visita a Panamá, el Fondo Monetario Internacional (FMI), manifestó que las autoridades siguen impulsando su agenda para mejorar la regulación y supervisión bancaria, incluyendo la implementación de las medidas de Basilea III.

Esta entidad se mantendrá vigilante para que los bancos sistémicos mantengan coeficientes de adecuación lo suficientemente sólidos y estable bajo estas nuevas reglas y con los mejores estándares internacionales, para seguridad y confianza de depositantes e inversionistas institucionales, con el propósito de mantener un Centro Bancario Internacional competitivo, que contribuye significativamente a la economía del país y que sea garantía de la estabilidad de su sistema económico.

SUPERINTENDENTE DE BANCOS DE PANAMÁ.