La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Raúl Moreira Rivera

Columnistas

Panamá no está en quiebra

Este mismo indicador para las principales economía mundiales es del 89.7% del PIB.

Con mucha profusión ha circulado en las redes sociales un mensaje que inicia con el título ‘ALERTA PANAMÁ EN QUIEBRA' e igualmente un medio de comunicación publica una noticia con el título ‘Descalabro fiscal, orilla al gobierno a urgir una dispensa', generándose una sensación que nuestro país está al borde del colapso fiscal, lo cual dista mucho de representar la realidad económica de Panamá, además de hacer referencias a supuestas alertas del Banco Mundial sobre los supuestos altos niveles de endeudamiento de Panamá.

¿Cómo puede estar en quiebra o descalabro fiscal un país que, según el FMI, en el 2017 tenía una deuda bruta del 38.2% del PIB y cuando el promedio de esta relación de las principales economía de América Latina y el Caribe fue del 47.5% del PIB para el mismo periodo?. Este mismo indicador para las principales economía mundiales es del 89.7% del PIB.

Es importante señalar que la Ley de Responsabilidad Social Fiscal en nuestro país establece un límite de deuda neta del Sector Público no Financiero del 40.0% del PIB, mientras que las cifras oficiales muestran una relación del 35.7% del PIB al 2017.

¿Puede estar en quiebra o descalabro fiscal un país al cual dos de las principales agencias calificadoras de riesgo a nivel mundial incrementaron su perspectiva de estable a positiva, mientras que la otra mantuvo su perspectiva dentro del marco de la estabilidad?

¿Cómo puede estar en quiebra o al borde del descalabro nuestro país, si en eventos internacionales los representantes de las agencias multilaterales le aconsejan de manera directa a los países del área, que si desean resolver los problemas fiscales que enfrentan, deben hacer lo que hace Panamá?

Por supuesto que a pesar de las cifras positivas que rechazan de forma categórica que Panamá esté al borde del Descalabro Fiscal ni mucho menos en quiebra, somos conscientes que no vivimos en un cuento de hadas o en el país de las maravillas.

Claro que es cierto que a pesar que se ha logrado disminuir la pobreza general del 26.7 % al 20.7 % sacando a más de 150,000 personas de la pobreza, aún queda una gran cantidad de personas que no generan los ingresos suficientes para alcanzar el umbral que les permita salir de esta condición de pobreza general.

Por supuesto que se reconoce que a pesar que el nivel de desigualdad muestra una tendencia a la disminución, lo cual hemos comprobado que se utiliza como referencia en eventos internacionales, aún falta por hacer para continuar trabajando en los esfuerzos por disminuir este indicador.

Todavía es necesario incrementar los esfuerzos de acompañamiento a los productores nacionales para garantizar no sólo que satisfagan las necesidades internas, sino que alcancen niveles de exportación para la captación de divisas hacia nuestro país, igualmente se debe reconocer que hay que tomar las medidas necesarias para que el comercio que ocupa tanta importancia en la economía vuelva a crecer a cifras superiores.

La decisión de no generar impuestos adicionales en la actual administración frente a una crecimiento importante del gasto corriente, principalmente por las leyes especiales que obligan de manera automática a incrementos salariales periódicos a grupos importantes de servidores públicos ha hecho necesario que para enfrentar esto de manera responsable, se proponga establecer en la propuesta de modificación de la Ley de Responsabilidad Social Fiscal que este gasto no crezca a niveles superiores al ritmo de crecimiento de nuestro PIB potencial.

Es grave el tener que lamentar que se atente contra la imagen económica de nuestro país alertando de una falsa quiebra y que peor aún, personas que debieran entender que esto es falso se presten a compartir en sus redes tales mensajes pensando que con esa acción afectan al Gobierno Nacional sin percatarse que al afectarse la imagen del país, nos afectamos todos por igual.

DIRECTOR DE ANÁLISIS ECONÓMICO Y SOCIAL DEL MEF