Panamá,25º

05 de Dec de 2019

Rodolfo Sabonge

Columnistas

Los Retos del Canal de Panamá (II)

‘Panamá se encuentra en un momento histórico, frente a las oportunidades que brindan las nuevas relaciones diplomáticas y comerciales con China'

Regresando un poco en el tiempo, es importante señalar que en el año 2012 la ACP realizó un ejercicio de planificación estratégica. En aquel ejercicio, se analizó la ampliación del Canal y la forma de maximizar sus beneficios económicos. Entre los temas que salieron de ese ejercicio cabe destacar la estrategia de diversificación y de desarrollo de nuevos negocios. Tres criterios predominaron en la determinación de posibles desarrollos comerciales por la ACP:

1) Que estuvieran relacionados con el negocio principal de tránsito de buques y carga; 2) Que lograran el mejor aprovechamiento de tierras y facilidades que forman parte del patrimonio del Canal; 3) Que representaran oportunidades para mejorar su rentabilidad financiera.

En la lista de oportunidades comerciales se incluyeron temas como el desarrollo de una terminal portuaria en el Pacífico, una terminal para buques porta vehículos, un parque logístico, una terminal de gas natural, y un astillero para reparación de buques, entre otros.

La realidad es que el tema de nuevos desarrollos comerciales por la ACP ha enfrentado obstáculos y se ha transformado en controversia en más de una ocasión. Es un tema complejo, pues además de los aspectos técnicos en los que el Canal es experto, el desarrollo de esas actividades comerciales tienen muchas otras implicaciones económicas, políticas y sociales en las que el Canal no tiene competencias ni experticia. Por lo que un gran reto que enfrenta el Canal es decidir si se concentra en el negocio de tránsito, para el cual tiene todo el personal y herramientas calificadas, y/o se diversifica, para lo que deberá organizarse y equiparse con las competencias y personal necesario. No son mutuamente excluyentes, pero emprender la diversificación conlleva otro reto muy importante y es que el Canal deberá transformar significativamente su cultura de empresa aislada a la de una entidad más sensible a los grupos de poder político, económico y social.

En medio de todo esto, el Canal se encuentra en un momento difícil en sus relaciones laborales. La ampliación trajo consigo cambios importantes en la forma de operar las nuevas esclusas, lo que obligaba tanto a la administración como a la fuerza laboral a trabajar en conjunto para salvar los nuevos obstáculos de la manera más armoniosa posible. Es normal que todo cambio genere incertidumbre, por lo que se requiere de mucha madurez para administrar las relaciones laborales en momentos de cambio.

Uno de los grandes retos que enfrenta el Canal es la sucesión en su equipo de alta dirección y de muchos colaboradores que están alcanzando su edad de jubilación. Este es un desafío que el Canal enfrentó desde su inauguración. Con la construcción del Canal, ingresó una fuerza laboral que en su momento era relativamente joven. Esos ciclos de sucesión se repitieron cada treinta o cuarenta años, pues la población laboral era estable y llegaba a su edad de jubilación en grupo. Con la firma de los Tratados Torrijos Carter entró una gran cantidad de panameños que han llegado a su edad de jubilación. A nivel técnico, la sucesión se planificaba a través de la Escuela de Aprendices y en la formación de prácticos, capitanes de remolcador, etc. Pero a nivel ejecutivo, era un proceso que incluía la selección y preparación de talento con capacidad gerencial.

El reto de contar con un equipo de alta dirección y gerentes competentes coincide en esta ocasión con la terminación del período del Ingeniero Quijano como administrador, y para complicar más las cosas, con el período electoral nacional. El hecho es que, la selección del administrador, por ley, es algo que le corresponde a la junta directiva de la ACP en el que no debe interferir la política. Sin embargo, en estos momentos la propia institucionalidad de la Junta Directiva está en entredicho, pues un miembro renunció para lanzarse como candidato independiente a la presidencia de la República, y dos miembros están siendo investigados por el Ministerio Público.

Además del reto de sucesión, el Canal ha adoptado un problema que en parte es suyo, pero que realmente es de todos los panameños. El tema del agua. En cierta forma, derivado de la derogación de la Ley 44 mencionada anteriormente. Este problema trasciende el desarrollo urbano de la región interoceánica y requiere de una planificación integrada de los recursos hídricos de la cuenca. Ello es en parte responsabilidad del Canal, pero, a su vez, es una prioridad del Estado.

Todo lo anterior deja ver que los principales retos del Canal apuntan primero a preservar su institucionalidad, mejorar su gobernanza (mediante la selección de nuevos miembros a la Junta Directiva), y redefinir las estrategias a mediano y largo plazo (concentración en el negocio principal o diversificación). Todo esto en una coyuntura electoral que se prevé va a ser muy complicada.

Creo que de todos es sabido que el Canal es la empresa más importante de nuestro país y está en el interés de todos los panameños que continúe operando de manera eficiente y rentable, por lo que sugiero que una salida prudente sería prolongar uno o dos años el período del Ing. Quijano, planificar mejor la sucesión del Equipo Ejecutivo (VP y Gerentes), mientras se da tiempo a reestructurar adecuadamente su junta directiva.

Panamá se encuentra en un momento histórico, frente a las oportunidades que brindan las nuevas relaciones diplomáticas y comerciales con China, el Canal es una pieza importante de nuestras ventajas competitivas por lo que al preservar su institucionalidad y fortalezas, debemos integrarlo al resto del país como parte fundamental en la ejecución de la Estrategia Logística Nacional 2030 y de los planes relativos a nuestra participación (prudente) en la iniciativa china, denominada la Franja y la Ruta.

El momento es propicio para analizar nuevamente el valor de la ruta, que ya no solamente es el Canal y los peajes que cobra, también es el valor del HUB Logístico y Marítimo; y fortalezcamos el marco institucional que defienda nuestros intereses y garantice el desarrollo del país.

CONSULTOR EN LOGÍSTICA