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29 de Nov de 2020

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Roberto Antonio Pinnock Rodríguez

Columnistas

El ‘Buen Gobierno': más nunca neoliberalismo o más neoliberalismo que nunca

En este camino, solo resta concluir que el ‘Buen Gobierno' será más neoliberal que nunca y no que le pondrá corte a las políticas neoliberales

Desde la última campaña electoral, mis amistades del PRD, me quisieron convencer —infructuosamente— de que la gestión de este Gobierno se caracterizaría por ser de casi nula corrupción, seguidora de una política de autoafirmación nacional bajo el principio de neutralidad; fomentadora de la puesta en práctica del principio de que los bienes requeridos para el buen vivir de los panameños, es decir, considerar el acceso a la salud, el agua, la educación, el techo, la tierra, el pan, etc. como derechos humanos, por los cuales se pondría la prioridad del Gobierno. Dicho en términos de política económica, ya no seguirían fomentando las recetas neoliberales que han asaltado las arcas de los pobres y clase media en favor del engrosamiento de las cuentas bancarias de los dueños de los grandes negocios especulativos sin asiento ni arraigo en el país.

Como en toda campaña electoral, siempre se prioriza la oferta de discursos que lleguen al corazón, a la emoción y no a la inteligencia y razonamiento crítico del electorado y fue relativamente fácil ofrecer lo que parece que no se va a cumplir. Así por ejemplo, más de 400 mil empleos se generarán en los cinco años de gestión, decía el hoy presidente; lo que no dijo fue a qué costo y de qué calidad.

Es decir, no dice —ya lo sabremos muy pronto— si serán generados al costo de entregar bienes del país a las empresas para que ‘generen empleos', tales como contratos con la nación leoninos que ofrecen inversiones casi gratis, al costo de las pocas arcas del Estado, o en su defecto, a costa de la depredacción de nuestros bienes naturales renovables y no renovables o subsidiándoles sus inversiones, con el cuento de que es subsidio a las clases pobres, como los 10 mil dólares y más que le ponen en sus cuentas a los inversionistas de la banca hipotecaria por cada vivienda de ‘interés social' o interés preferencial'.

Ciertamente, la economía internacional de mercado está experimentando un proceso propio de ella que lleva a los países que estemos más dependientes de ella, hacia el próximo ciclo de crisis, misma que ya se anuncia con la baja en las tasas de empleo. Cosa que los oposicionistas al Gobierno anterior y los que añoran la época del despilfarro y atraco de las riquezas del país del martinellismo, argumentan como resultado, únicamente del ‘mal Gobierno' del presidente, del ministro del MEF y su contralor que acaban dejar de serlo. Claro está, estos tienen su cuota de responsabilidad en la crisis que se anuncia, pero no cabía esperar fuese de otra manera con Gobiernos como los que se han sucedido desde que somos simulación de ‘democracia'; sus recetas de política económicas no son diferentes entre unos y otros.

Es decir, todo el mundo con sentido común de economía, es conocedor de que cuando las construcciones de los ‘megaproyectos' se fueran terminando, se sabía que si no se aplicaban medidas para fomentar la inversión productiva interna, se iría desmejorando la economía manifestada en la reducción del empleo de fuerzas productivas más allá de la crisis importada.

Ahora toca aplicar ‘DISCIPLINA FISCAL', esta es la receta de las transnacionales de la especulación financiera internacional para esta etapa después de que han depredado recursos en países como los nuestros, pero no para que los dejen de depredar, no para que se fomente un desarrollo con equidad, reduciendo desigualdad entre sectores sociales, más bien disciplina fiscal, para crear condiciones para seguir expoliando, ya que la crisis reduce la posibilidad de hacerlo... se trata de no dejar que muera la ‘gallina de los huevos de oro', pero para el beneficio de estas grandes entidades dueñas del mundo y sus socios nacionales y no para beneficio de las clases medias y pobres productivas del país.

Mis amistades en el partido que hoy gobierna —en una época antineoliberal— parecieran estar satisfechas con el triste papel que los dueños del mundo le han asignado a este organismo: ‘Sanear la economía' para dejarla lista para la rapiña, de la que la mayoría de ellos no se beneficiará, pero la estigmatizará como cómplice de ello. En este camino, solo resta concluir que el ‘Buen Gobierno' será más neoliberal que nunca y no que le pondrá corte a las políticas neoliberales.

SOCIÓLOGO Y DOCENTE DE LA UP.