Panamá,25º

12 de Dec de 2019

José Miguel Alemán

Columnistas

Documental sobre Arnulfo Arias

Dado lo avanzado de sus ideas, lo férreo de su determinación y firmeza de sus principios, asume únicamente en tres ocasiones el solio presidencial.

Me correspondió, en representación de la Fundación Museo Hermanos Arias Madrid, agradecer al Tribunal Electoral la acertada iniciativa que resalta la vida, circunstancias y legado de panameños que marcaron nuestra historia. Extendí nuestro agradecimiento a los responsables del proyecto, Guillermo Ledezma Bradley, Sergio Cambefort y su equipo de producción.

El documental está dedicado a la vida y obra del doctor Arnulfo Arias, distinguido médico cirujano por la Universidad de Harvard; hombre público, embajador plenipotenciario y extraordinario ante Francia, Inglaterra y la Liga de las Naciones, cinco veces electo presidente de la República. Nacido un 15 de agosto de 1901 en San Juan Bautista de Penonomé y su alma abandona el cuerpo terrenal un 10 de agosto de 1988.

No fue mi intención entrar en detalles de su vida, con sus aciertos y desaciertos; éxitos, satisfacciones y sufrimientos; amores y decepciones; de esto se ocupa el excelente documental que se puede apreciar en el canal de YouTube del Tribunal Electoral e importantes obras, entre las cuales resalta ‘Arnulfo Arias, El Hombre' del destacado escritor Manuel Cambra (basada en sus diarios personales). Resalté su singular trayectoria como líder, desde que irrumpe en la vida pública un 2 de enero de 1931, encargado de la toma del Palacio Presidencial por parte del Movimiento Acción Comunal; hasta su partida terrenal en el exilio durante los agónicos días finales de una prolongada dictadura militar.

Distinguen al doctor Arias, dos factores singulares. Primero, es el único electo en cinco ocasiones por el voto popular directo, durante un período de 45 años que comprende desde su primera postulación presidencial en 1939 hasta el vergonzoso despojo electoral de 1984.

Dado lo avanzado de sus ideas, lo férreo de su determinación y firmeza de sus principios, asume únicamente en tres ocasiones el solio presidencial. En cada una de ellas la gestión encomendada por el pueblo mediante el voto popular directo, es truncada antes de concluir su mandato.

El segundo factor, su legado más perdurable, la proclamación de una doctrina nacional, conocida como la Doctrina Panameñista, que adoptó el nacionalismo, el principio de un Estado moderno, interventor, democrático y al servicio del progreso social de todos los panameños.

Promulgada el 21 de diciembre de 1939, es un sistema de postulados e ideas sencillas, tomadas de diferentes credos políticos modernos, pero adaptadas a las necesidades concretas de la nación panameña. Una teoría fácil de comprender por los sectores populares.

El mismo vocablo ‘Panameñismo', acuñado en 1939, evidencia el contenido nacionalista de la doctrina. Al respecto, este gran dirigente político inició así la proclamación de la nueva ideología, y cito:

‘Ya estamos lo suficientemente maduros para necesitar de doctrinas, credos o tutelajes importados. Aquí en Panamá solo debe existir, germinar y desarrollarse un solo credo, una sola doctrina, una sola fuerza directriz: nuestro Panameñismo. Panameñismo sano, sereno, basado en la investigación y en el estudio de nuestra geografía, nuestra geología, nuestra flora, nuestra fauna, nuestra historia y nuestros componentes étnicos. Solo así podremos lograr la excelencia de instituciones bien equilibradas y el Gobierno perfecto que produzca una mayor suma de felicidad, mayor suma de seguridad y estabilidad social y política'.

De las elaboraciones doctrinales de 1939, los conceptos de justicia social fueron elevados a rango constitucional al ser introducidos en la Constitución Panameñista de 1941, y de esta a las leyes, instituciones y a la conciencia colectiva de los panameños. La Carta Magna consagró, al más alto nivel jurídico, entre otros, los derechos sociales que estaban mediocremente esbozados en algunos códigos y leyes, sujetos a los vaivenes de los cambios partidistas.

La más grande obra social del panameñismo es, sin duda, la fundación de la Caja de Seguro Social, mediante la Ley No. 23 de 21 de marzo de 1941, en desarrollo del artículo 55 de la Constitución de 1941 sobre la asistencia social del Estado. También, su claro compromiso con la importancia de la mujer panameña, siendo bajo su administración que se reconoció el derecho al voto de las mujeres y, sin duda, siendo parte de su legado la elección en 1999 de la primera mujer presidenta de la República, en la persona de Mireya Moscoso, de lo que justamente este año celebramos su aniversario número 20.

Es importante señalar el desprendimiento y amor a la Patria del doctor Arias, lo que nos permite afirmar que en el Panameñismo no hay lugar para el odio y el rencor; y el que así proceda llamándose panameñista, es un mal panameñista.

Fundada en 1983, hace 36 años, la Fundación Arias Madrid, por expreso deseo del Dr. Arnulfo Arias, quien, en una de sus visitas a la ciudad de Penonomé, anunció la donación de un globo de terreno y de su biblioteca personal, al igual que de múltiples documentos de la historia de los hermanos presidentes Harmodio y Arnulfo, para preservar su legado.

La Fundación tiene su sede en la ciudad de Panamá, junto al hermoso monumento al Dr. Arnulfo Arias y el museo en Penonomé, donde también se ubica desde el 2012 su mausoleo.

Con entusiasmo, acogimos este esfuerzo del Tribunal Electoral, por medio del Museo de la Cultura Democrática, en la producción de este documental biográfico sobre uno de los más destacados protagonistas del acontecer panameño en el siglo XX.

Se entrega un inédito aporte audiovisual a la memoria colectiva, de la vida de un hombre que fue determinante durante el primer siglo de la Era Republicana, y que su pueblo convirtió en el último caudillo panameño y uno de los últimos en América Latina.

Durante la investigación para la disertación que presenté, me llamó la atención un párrafo del discurso pronunciado por el doctor Arias en la Plaza de Santa Ana, al retornar después de 10 años de exilio, el 10 de junio de 1978.

Invocando al Santo Patrono del Partido Panameñista, expresó: ‘Aguardamos el momento preciso cuando vendrá el Arcángel San Miguel con la espada demoledora de la justicia en su mano para exterminar los males que aquejan a Panamá por la conducta indigna de sus malos hijos'.

¿Con relación a esta cita, la invasión que acabó con 21 años de dictadura militar, muerte, despojo y exilios, ocurrió un 20 de diciembre de 1989, en la víspera del Aniversario de Oro de la proclamación de la Doctrina Panameñista y nos preguntamos, ¿una mera coincidencia histórica o prueba de la energía envolvente de fuerzas esotéricas que tanto apasionó al doctor Arnulfo Arias?

Hacemos votos para que nunca se repitan en nuestro país tan trágicos hechos y circunstancias. En este propósito es muy importante la labor permanente del Tribunal Electoral, como garante del ejercicio efectivo y transparente de la voluntad popular expresada en las urnas, conforme las normas legales y constitucionales vigentes. En esta titánica e importante labor, el Tribunal Electoral tendrá en la Fundación Museo Arias Madrid un permanente aliado.

ABOGADO Y EX CANCILLER DE LA REPÚBLICA.