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21 de Jan de 2020

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Clarence C. King

Columnistas

Falacias del feminismo, políticas de género y el aborto (ll)

“La verdad y la decencia siempre prevalecen a largo plazo”. .

“La verdad y la decencia siempre prevalecen a largo plazo”.

Sin duda alguna, vivimos en un mundo cada vez más depravado y disfuncional donde el objetivo de numerosos grupos influyentes es para normalizar la perversión sexual y la degradación de la moral y los principios de nuestras sociedades. Después de leer la opinión de unos médicos locales sobre los temas de género, matrimonio homosexual y aborto, solo queda concluir que han confirmado su absoluto desdén por la verdad, la decencia, la legalidad, el Estado de derecho y la Constitución.

¿Que alguien me muestre en qué lugar de la Constitución y las leyes dice algo sobre el aborto o matrimonio homosexual?

Los defensores del aborto sostienen que es una opción de “salud médica” para las mujeres que quedan embarazadas por “error”. Pintan la imagen de una niña asustada que cometió un error y debería tener el derecho de asesinar a su bebé nonato para “arreglar ese error”. Pero todos sabemos que muchas mujeres usan el aborto como método anticonceptivo en contubernio con empresas y médicos que promueven el negocio del aborto, vendiendo a las mujeres la idea de que el aborto las libera de ser la esclava paridora del varón y de madre oprimida, al matar a su bebé.

Es sorprendente que con tantas opciones baratas disponibles para prevenir el embarazo, que una sociedad supuestamente civilizada y progresista y muchos médicos no tengan reparos sobre el asesinato de un niño por nacer, y consideran a los que se oponen como tratando de controlar la sexualidad de la mujer, y los que están a favor como defensores de la dignidad y empoderamiento de las mujeres.

Las feministas y numerosos médicos quieren el derecho a terminar con la vida, y citarán la ciencia solo cuando esté a su favor, pero no discutirán los méritos de la ciencia cuando contradiga su punto de vista. La medicina hoy día está perdiendo su integridad y se está convirtiendo en una profesión deshonesta que solo sigue el rastro del dinero y trata de convertir personas sanas en pacientes.

Muchas corporaciones y compañías farmacéuticas están alimentando esta corrupción.

Según el medio digital Tea Party PAC, “hoy día la práctica de la psicología, cuya intención original era ayudarnos a alcanzar una mejor comprensión de la psique humana, ahora es usada principalmente para proporcionar excusas para el comportamiento perverso, depravado e ilegal de los humanos”.

Hace mucho tiempo, la Asociación Americana de Psicología (APA), por sus siglas en inglés, bajo presión de activistas homosexuales, intercambió la ciencia y la práctica de la psicología para convertirse en portavoz seudocientífico de la comunidad LGBTI y los transgéneros, promoviendo una ideología enferma bajo el disfraz de “investigación y ciencia”, al tiempo que abdicaba de sus pretensiones de practicar investigaciones y terapias legítimas e imparciales.

Uno pensaría que la APA estaría más preocupada por el bienestar mental de personas con estilo de vida sexualmente desviado que conlleva un riesgo elevado de contraer y propagar ETS. Pero en cambio, han adoptado ese estilo de vida que causa angustia emocional y mental sobre uno más tradicional que promueve bienestar mental y estabilidad.

El fracaso de las autoridades en frenar a esas personas perturbadas que quieren convertir nuestras sociedades en prostíbulos es la razón por la que muchos han aceptado esa locura.

Cuando comenzamos a legalizar la inmoralidad sexual, era cuestión de tiempo que los perversos se enfilaran hacia nuestros hijos. Pues, ese momento ya llegó. Pero es perturbador ver la determinación LGBTI a corromper las mentes y almas de niños inocentes y vulnerables. Pero más inquietante es la cantidad de padres y médicos que no ven nada malo en la preparación y sexualización de la educación de nuestros hijos, todo en nombre de la supuesta diversidad, tolerancia, inclusión, aceptación y amor.

No hay nada amoroso, inclusivo o aceptable acerca de la sexualización de la educación de nuestros hijos, y nadie debería tolerar eso.

Recientemente en Toronto, Canadá, destaparon una red masiva de pornografía infantil en una operación que incluyó 116 países. Miles de personas enfermas y dementes que compraban pornografía infantil gráfica y grosera, y juran no ver nada malo con eso.

Pero ¿por qué piensan que está bien? Porque nuestras sociedades les han llevado a creer que cualquier “preferencia sexual” es aceptable y nadie tiene “derecho” a juzgarlos por sus inclinaciones sexuales, y que no tienen que avergonzarse por cómo sienten ni cómo son. Simplemente abraza tu propia verdad personal y exprésate.

Planificador jubilado.