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21 de Jan de 2020

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Columnistas

El que juega con candela se quema

Dubai Ports World es una controversial operadora portuaria del Medio Oriente que busca desarrollar sus actividades dentro de las aguas Canal de Panamá. Se sospecha que pretenden hacerlo con una trama con exfuncionarios de ACP y alguna gente influyente del patio.

DP World es una filial de Dubai World, un holding propiedad del Estado de Dubái en los Emiratos Árabes Unidos. Esto es categórico: Panamá, según establece la Constitución Nacional, no puede vender o entregar para su uso activos estatales a otro Estado. Así ocurrió cuando una empresa estatal de propiedad del gobierno de Corea del Sur trató de incursionar en el negocio minero en Panamá. Simplemente no pudo.

Y eso, no es todo. En otros lares, como los Estados Unidos, DP World ha intentado sembrar sus tentáculos, siendo rechazada precisamente por su conexión estatal y posibles actos de corrupción, particularmente en Ecuador durante el gobierno de Rafael Correa.

En marzo del 2006, DP World adquirió a la compañía Peninsular and Oriental Steam Navigation Company (P&O) del Reino Unido de Gran Bretaña, entonces el cuarto mayor operador de puertos en el mundo. Con la compra de P & O Ports, DP World también adquirió varios puertos en Estados Unidos que eran de propiedad de P & O.

El intento de esa empresa para controlar las operaciones de importantes puertos en Estados Unidos provocó una batalla política dentro de ese país, que finalmente no le quedo más que acordar vender esas operaciones a otra empresa: la norteamericana AIG Global Investment Group. Fue considerado un asunto de seguridad nacional.

La compañía árabe se vio obligada a vender las operaciones norteamericanas en seis puertos claves de EEUU: Nueva York/Nueva Jersey, Filadelfia, Baltimore, Miami, Tampa y Nueva Orleans, que estaban valoradas en aproximadamente $700 millones. El negocio también envolvía operaciones de estibadores en dieciséis puertos a lo largo de la Costa Este y la Costa del Golfo de Estados Unidos y una terminal de pasajeros en Nueva York.

Uno de los críticos más fuertes del negocio original señaló que estaba complacido y esperaba que el negocio salvara algunos obstáculos regulatorios que aún quedan. “Este es un capítulo final apropiado del libro titulado Negocios de Dubai Ports World”, afirmó el senador demócrata Charles Schumer, de Nueva York. “Esta transacción posiblemente recibirá amplio apoyo en Washington y en todo Estados Unidos”, tal como en efecto ocurrió.

DP World es propiedad del Emirato de Dubái en los Emiratos Árabes Unidos, país que está en conflicto con sus vecinos árabes y sujeto a muchos ataques terroristas.

La administración Bush había acordado en el pasado permitir que DP World adquiriera operaciones portuarias norteamericanas, pero tan pronto el negocio se dio a conocer al público, fueron fuertemente cuestionados por miembros de ambos partidos políticos.

Los críticos de DP World citaron el historial de la Unión de Emiratos Árabes, señalando que posiblemente parte del dinero que financió los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 se movió a través de su sistema bancario. Además, del apoyo anterior que habían ofrecido al gobierno talibán de Afganistán.

Como resultado de la presión pública, como en su oportunidad señaló el Miami Herald, DP World acordó últimamente vender sus activos en Estados Unidos.

¿Le conviene a Panamá esta alianza, para un puerto dentro de aguas del Canal, cuando los Estados Unidos no permitieron que esta empresa se instalara en suelo norteamericano? ¿Qué consecuencias nefastas podría traer a nuestro país, cuyo principal socio estratégico, se ha visto atacado en el mundo árabe por la daga terrorista y recientemente por la espada de los chinos claramente puesta al descubierto por los VarelaLeaks?

DP World es propiedad del Emirato de Dubái en los Emiratos Árabes Unidos, país que está en conflicto con sus vecinos árabes y sujeto a muchos ataques terroristas. A Panamá no le conviene esta alianza por que pone en riesgo la seguridad del Canal. Eso lo debe saber el presidente Cortizo y algunos de los viajeros frecuentes oficiales que han visitado a Dubái recientemente.

Recordemos que esta empresa está seriamente cuestionada por corrupción en Ecuador, caso del puerto de Posorja, en África y otras latitudes. En Ecuador, su vicepresidente Jorge Glas, cuando se le dieron todas las facilidades a DP World, hoy está preso por corrupción.

El dinero no lo es todo, si realmente se quiere hacer una lucha contra la corrupción y proteger la seguridad nacional de nuestra Patria, debemos dejar de hacer negocios con el patrimonio nacional, con compañías que podrían responden a oscuros intereses de Estados extranjeros, ajenos a nuestra idiosincrasia.

Recordemos el ancestral proverbio: El que juega con fuego se quema.

Abogado