Temas Especiales

15 de Jul de 2020

Paulina Rodríguez Werner

Columnistas

Empoderamiento sin género: igualdad para los negocios

La aproximación hacia el tema de igualdad en todas sus formas se basa, en primer lugar, en la defensa de los derechos humanos. Y a partir de esa afirmación, dedicaré estas líneas a compartir información que permita demostrar que la inclusión y la diversidad promueve la complementariedad y por tanto, crea valor a los negocios.

La aproximación hacia el tema de igualdad en todas sus formas se basa, en primer lugar, en la defensa de los derechos humanos. Y a partir de esa afirmación, dedicaré estas líneas a compartir información que permita demostrar que la inclusión y la diversidad promueve la complementariedad y por tanto, crea valor a los negocios.

El centro del tema está en la obligación que tenemos todos de valorar las características, condiciones o preferencias de cada persona, para garantizar las bases de la complementariedad y la creación de valor derivado de las diferencias. Asumir esta posición, desaprender para luego aprender y cambiar es lo que permite que una sociedad y una empresa pueda decir que realmente están construyendo un futuro de desarrollo sostenible.

Diversos estudios demuestran el valor de la igualdad para los negocios. Una de las encuestas de ManpowerGroup, indicó que las organizaciones que tienen por lo menos 25 % de mujeres en sus equipos de trabajo y especialmente en cargos ejecutivos, obtienen mejores resultados, han elevado su margen de liquidez y se consideran más rentables.

La diversidad mejora los resultados del negocio, porque garantiza complementariedad, impulsa la toma de mejores decisiones al sumar diferentes perspectivas, atrae el mejor talento, mejora el clima organizacional, fortalece el sentido de pertenencia y paralelo, una empresa diversa e incluyente construye su licencia social para operar y fortalece la reputación empresarial, por eso los inversionistas están tomando el tema en cuenta al decidir sobre dónde colocar sus inversiones.

En el marco del Foro Económico Mundial, conocimos los resultados del Índice Mundial de Brecha de Género 2020, el cual muestra las disparidades basadas en género y permite visualizar los progresos alcanzados por cada país. La conclusión es que hay avances, sin embargo, al ritmo actual, se necesitará casi un siglo para alcanzar la paridad de género a nivel global.

En el caso de América Latina y el Caribe hay progreso, sin embargo, en la región se necesitarán 59 años para cerrar la brecha de género. La brecha sigue siendo muy grande, por eso todos debemos movernos a la acción y dejar de “pensar” que la igualdad es un derecho y “pasar a actuar” para generar un cambio.

Los datos del Índice de Igualdad de Género de Bloomberg 2020 (GEI) indica que las empresas que tienen CEO femeninos tienen más mujeres en cargos directivos, y tienen menor brecha salarial. Y que el 64 % de las empresas que tienen una persona responsable específicamente de la diversidad son más propensas a tener objetivos de Igualdad y Diversidad en sus evaluaciones de desempeño.

El GEI 2020 también se ocupa de analizar el enfoque al mercado y señala que las empresas buscan atraer personas de diversos géneros y están analizando con mucho cuidado que su publicidad presente algún tipo de sesgo. Esto ocurre en gran medida, porque las mujeres tenemos gran peso en las decisiones de compra y cada día rechazamos más los estereotipos.

Por último, resalto que las empresas están haciendo público sus esfuerzos por garantizar la igualdad de género, porque la sociedad cada día demanda más igualdad y responsabilidad y las empresas tienen que adaptarse, si quieren tener clientes: cada día más la decisión de compra o el boicot a una marca depende del comportamiento o posiciones que fije la empresa ante temas sociales y ambientales.

Para cerrar las brechas de género las empresas deben enfocarse en 1) aumentar la participación femenina en la fuerza laboral y en cargos de dirección, 2) capacitar y construir habilidades en igualdad de condiciones, 3) atender y eliminar las diferencias salariales, 4) sensibilizar y tomar acción para implantar una cultura interna de igualdad y diversidad y 5) comunicar efectivamente los retos que se plantea y sus logros en esta materia para recibir el respaldo de sus audiencias.

La diversidad, la inclusión y el empoderamiento femenino solo se lograrán si todas las personas, hombres y mujeres, entendemos el rol que nos corresponde en la garantía de la igualdad y nos movemos a la acción.

Consultora gerencial en Estrategia y Comunicación.