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23 de Oct de 2020

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Jorge Luis Prosperi Ramírez

Columnistas

Libertad condicional asimétrica

“[…] cuando el Minsa anuncia […] medidas asimétricas, […], debe proponer una respuesta integral, que incluya intervenciones dirigidas a la población, […], y los cercos sanitarios donde sean necesarios; la garantía del cumplimiento de las medidas de bioseguridad […], y; el fortalecimiento de su propia capacidad […]”

La semana pasada argumentaba que los panameños nos habíamos ganado el derecho a salir del confinamiento, cumpliendo con las draconianas medidas impuestas, y alcanzando indicadores epidemiológicos que demostraban que estamos controlando la epidemia. No obstante, esa libertad que nos ganamos está condicionada al cumplimiento de las recomendaciones establecidos por el Minsa. En términos jurídicos, lo esencial del concepto de libertad condicional es que, “al ciudadano condenado por un delito, se le permite cumplir su sanción penal en libertad, aunque sujeto a ciertas obligaciones o bajo ciertas condiciones, por ejemplo, no cometer nuevos delitos o faltas, so pena de volver al confinamiento”.

Nosotros no hemos cometido ningún delito, pero me pareció interesante el concepto para reflexionar sobre si, los ciudadanos, las empresas y las autoridades de Salud, hemos cumplido con nuestra parte durante esta primera semana de levantamiento de la cuarentena, o debemos volver al encierro; pues, nuestro promedio diario de casos reportados aumentó en más del 80 %, bordeando los 400 en los últimos cinco días y mostrando una clara tendencia al aumento.

La conclusión inmediata es que la población no ha cumplido con las medidas y hay que volver a la cuarentena. Quienes así opinan, se basan en la explicación simplista que ofrecen los conglomerados en los supermercados o en los medios de transporte, y las colas para viajar al interior; donde las personas solo llevan mascarilla, en ocasiones mal, y evidentemente no guardan la distancia. Eso es parte de la verdad, y no lo voy a contradecir, pero si miramos más de cerca, veremos que la inmensa mayoría de esos compatriotas, son personas de escasos recursos, que ya estaban en riesgo dentro de sus casas, pues la mayoría vive en esos corregimientos con más casos, en condiciones de hacinamiento, en ocasiones sin agua, y sin los recursos para proveerse de mascarillas, el suficiente jabón, y menos del famoso gel alcoholado. Entonces, ¿cómo esperamos que el día que el Gobierno anuncia la entrega del bono, a la vez que se abren las oportunidades para buscar un trabajito, esas personas no salgan todas juntas, en estampida, a aprovechar la libertad otorgada?

Y, qué decir de las empresas que abren todas a la misma hora, obligando a los empleados a llegar todos juntos; o los supermercados que permiten la entrada masiva de clientes, sin tomar las medidas para que estos entren de forma intermitente, y sigan una ruta fija a lo interno del negocio, minimizando las posibilidades de contacto; o los medios de transporte, principalmente los buses, que lo único que les interesa es que suban más pasajeros, aunque estos vayan como “sardinas en lata”; sin la suficiente presencia de las autoridades que deberían estar ahí, vigilando que los negocios y la población cumpla con las medidas de bioseguridad. Es evidente que la prioridad de los negocios es recuperar sus ganancias, olvidando que, si los clientes enferman y volvemos a la cuarentena, el daño a sus empresas será devastador.

Por otro lado, aunque reconozco y felicito el esfuerzo y compromiso del Minsa y la CSS, en especial, el ejemplar desempeño de nuestro personal en salas de hospitalización y cuidados intensivos; considero obligatorio preguntarnos si se está haciendo de forma efectiva lo suficiente a nivel comunitario, pues no es desconocido que el virus viene afectando desde hace semanas a los corregimientos más pobres y amenazando con tomarse las prisiones. En este sentido, es fundamental que el Sector Salud se fortalezca y garantice: la masificación efectiva de las pruebas de laboratorio a las personas sintomáticas y asintomáticos de los corregimientos más afectados, esto permitirá detectar todos los positivos y, lo más importante, contener la epidemia, rastrear y aislar casos y contactos, en menos de 48 horas; la coordinación adecuada entre la CSS y el Minsa para que no existan demoras en la detección de positivos, que perjudica la búsqueda de contactos; la aplicación de medidas para prevenir la aparición de brotes en las cárceles, y; la participación de la comunidad organizada en la respuesta nacional para controlar la epidemia.

Entonces, cuando el Minsa anuncia que aplicará medidas asimétricas, lo cual apoyo, debe proponer una respuesta integral, que incluya intervenciones dirigidas a la población, entre ellas las arriba señaladas, y los cercos sanitarios donde sean necesarios; la garantía del cumplimiento de las medidas de bioseguridad por parte de empresas y medios de transporte, y; el fortalecimiento de su propia capacidad para llevar a cabo de forma efectiva y permanente, las necesarias actividades que requiere la vigilancia epidemiológica de la COVID-19, tanto en los corregimientos más afectados, como en el resto del país.

Médico, exrepresentante de la Organización Mundial de la Salud (OMS).