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05 de Dec de 2020

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Jorge Luis Prosperi Ramírez

Columnistas

Playa, brisa y COVID-19: ¡juega vivo, panameño!

“Entonces, ya lo sabes, ciudadano, ¡juega vivo!, disfruta y cumple con tu parte. De ti depende que controlemos esta epidemia y salgamos adelante”

A partir de mañana los panameños recuperaremos nuestras playas y podremos disfrutar del mar, la brisa marina y el bienestar emocional que tal libertad proporciona. Yo estoy muy de acuerdo con esta decisión y celebro que el Minsa la haya tomado. Sin embargo, no podemos olvidar que el SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19, sigue ahí afuera, esperando por las personas susceptibles que son la inmensa mayoría.

No está en el agua de mar ni en la arena, menos en la agradable brisa marina; pero, puede estar en cualquier burbuja familiar, esperando que los irresponsables de otras burbujas rompan las reglas, indiferentes frente al peligro, y confiados en que tenemos la epidemia controlada, se desplacen libremente por la playa, ignorando las recomendaciones y poniendo en riesgo a todos.

No podemos olvidar que nos encontramos en un momento muy crítico en la lucha por controlar la epidemia de COVID-19. Aunque estamos mejorando, estamos muy lejos de derrotar al virus; y todo este avance que hemos conseguido, a costa de grandes sacrificios, cumpliendo con nuestra parte, tanto el Gobierno como las empresas privadas y la población, puede irse por la borda, si nos relajamos y confiamos. Para poner en contexto esta declaración, démosles una mirada a los principales indicadores epidemiológicos.

Si mantenemos la tendencia de las últimas cinco semanas, como lo sugieren los reportes de estos primeros cinco días, esta semana mostraremos una ligera disminución de los casos y defunciones reportadas, pero nos mantendremos en una peligrosa meseta, con un promedio semanal por millón de habitantes de los más elevados en América, tanto de casos como de defunciones.

Por otro lado, aunque estamos realizando más de 9000 pruebas de laboratorio por millón de habitantes, de los mejores en el continente, el porcentaje de positividad no logra bajar del 11 %, muy alejado aún del 5 % que recomienda la OMS como indicador de que la epidemia está controlada.

Finalmente, está el número de reproducción efectivo (Rt) de la COVID-19. Se ha estabilizado, este mes, en alrededor de 1.02, lo cual significa que, por cada caso confirmado (activo), se estaría transmitiendo la enfermedad solo a otra persona o a nadie en absoluto. Si se logra mantener un Rt inferior a 1, es el mejor indicio de que la epidemia está controlada y va disminuyendo, por lo que, en esta etapa de flexibilización de medidas dependerá de la cantidad de personas que estén rodeando a la persona positiva, de la distancia entre cada uno, y de que estén protegiéndose con una mascarilla.

Al final, es claro que este equilibrio que nos mantiene en la citada meseta puede romperse en cualquier momento, si no mejoramos en dos aspectos que cobran especial relevancia ahora que muchos panameños van a aprovechar el levantamiento de las restricciones que quedaban, disfrutando, ya sin cuarentena dominical, la reactivación, operación y movilización de actividades familiares en playas y ríos.

El primero es la disciplina ciudadana por cumplir cabalmente con las recomendaciones; en particular, el uso obligatorio de mascarillas al salir de casa, lavado frecuente de manos, uso de alcohol y gel alcoholado, pero sobre todo el distanciamiento físico. Muchos ciudadanos no lo están haciendo, y son frecuentes las noticias de reuniones y fiestas multitudinarias, las cuales tienen el potencial y enorme riesgo de cambiar el escenario rápidamente. Pues, ahí solo basta que haya un par de contagiados para que se riegue el virus como llamarada de capullo. No menos importante es que las personas con síntomas de COVID-19, o que les diagnosticaron COVID-19, o están esperando los resultados de su prueba de detección de la COVID-19 o estuvieron expuestas a una persona con COVID-19 en el último tiempo, se queden en sus casas.

Por otro lado, está la respuesta institucional. Necesitamos llegar a más de 10 000 pruebas diarias y a menos de 5 % de positivos. Los Equipos Unificados de Trazabilidad, integrados por el Ministerio de Salud, la Caja de Seguro Social y otras instituciones del Estado, han redoblado su esfuerzo, y merecen nuestro reconocimiento y felicitación. Pero, nos hace falta esa “milla extra” por realizar más pruebas de laboratorio cada día para detectar más personas contagiadas del virus, garantizar que los positivos sean aislados y sus contactos localizados y examinados, rompiendo con la cadena de transmisión del virus. No menos importante es que aprovechemos la coyuntura para fortalecer la coordinación entre las instituciones del sector salud.

Entonces, ya lo sabes, ciudadano, ¡juega vivo!, disfruta y cumple con tu parte. De ti depende que controlemos esta epidemia y salgamos adelante.

Médico, exrepresentante de la Organización Mundial de la Salud (OMS).