17 de Sep de 2021

Francisco J. Zappi

Columnistas

Liderazgo en tiempos turbulentos

“Panamá enfrenta un momento duro. Es el señor presidente de la República el llamado a ejercer el liderazgo por encima de las facciones […]”

El liderazgo se define como la capacidad que tiene una persona para influir, motivar, organizar y adelantar acciones para lograr sus fines y objetivos que involucren a personas y grupos dentro de los parámetros de un marco de valores.

Recién he terminado de leer la obra de la ganadora del premio Pulitzer Doris Kearns Goodwin, titulada en español “Liderazgo en tiempos turbulentos”, en la que se examinan los hechos de cuatro grandes presidentes de los Estados Unidos que se encontraron forzados a enfrentar retos gigantescos. Reflexionaba para mis adentros lo necesario que es un líder de la talla de Abraham Lincoln o de la perseverancia inclaudicable de Franklin D. Roosevelt para nuestra nación en las circunstancias actuales.

A mi humilde criterio, un liderazgo excepcional (inexistente actualmente) se requiere para generar el clima de optimismo social previo a la reactivación económica. El concepto del “pensamiento positivo” no se encuentra limitado a las escuelas de autoayuda y del desarrollo personal, es un hecho aceptado por las ciencias sociales que un aumento del consumo se funda sobre aspectos psicológicos vinculados al optimismo. Por lo contrario, el pesimismo hará que el inversionista limite sus actuaciones al máximo.

Panamá enfrenta un momento duro. Es el señor presidente de la República el llamado a ejercer el liderazgo por encima de las facciones, quien motive a las fuerzas beligerantes a lograr que el país recupere competitividad en el área y buenos índices económicos. En este punto cito las palabras del exalcalde de la ciudad de New York, Rudolph Giuliani, quien enfrentó la crisis causada por el atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001, sobre lo que la gente espera de los gobernantes en medio de la crisis:

“No hay decisiones perfectas, pero un líder tampoco puede perder el tiempo cuando el caos impera. La regla de oro es ser optimista y transmitir calma, ya que, solo así se extrae la energía de la gente para que encuentre soluciones y no la malgaste pensando en lo mal que van las cosas”.

Abogado