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02 de Ago de 2021

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Guillermo A. Cochez

Columnistas

La impunidad de dos ministros de Estado

“Presidente Cortizo: Cada día aumenta más la cabreazón de la gente. Así pasó en Chile y Ecuador y continúa en Colombia. ¿Queremos eso para Panamá? La impunidad y abusos que a diario se dan por los personeros de su Gobierno va colmando los límites ciudadanos”

Cada día un nuevo escándalo de vinculados con el poder opaca el anterior. El coronavirus ha desatado otra pandemia, quizás más grave: la imparable corrupción de un Gobierno, al que aún le faltan más de tres años para concluir su periodo. Semanalmente sale algo diferente y como, todo lo demás, queda impune.

Los ruidos de los ventiladores con sobreprecios fueron opacados por el Hospital Modular, que todavía nadie sabe los detalles finales de esa construcción, donde sus planos fueron preparados por la empresa de los ministros Rojas Pardini y Sabonge. Aún no se sabe cuánto le pagan a Mello Alemán por el alquiler de ese polémico hospital, construido sobre terreno de su propiedad. Aún esperamos el encarcelamiento de algún involucrado con el vergonzoso caso de los albergues o del cobro ilícito de billetes premiados en la Lotería.

Nos olvidamos de Odebrecht y que en su vista fiscal ignoraron las posibles coimas recibidas por el Gobierno Martín Torrijos y Samuel Lewis y de los flamantes bancos que, sin controles, lavaban todo ese dinero ilícito.

Sale lo de la venta de NG Power (empresa vinculada a Mello Alemán) a un consorcio donde está el Estado panameño con un 25 %, y no quieren decir cuánto se pagó por esos “papeles”, porque no había nada construido, aduciendo que eso es una transacción “privada”. ¿De cuándo acá son “privados” los negocios donde el Estado está involucrado? ¿Será que, por haber una empresa norteamericana en el medio, el discurso anticorrupción del Gobierno de EUA lo guardan en una gaveta?

Ahora se hace público algo que conocíamos desde hace rato: el reiterado engaño sobre la cadena de custodia de las vacunas y los ridículos anuncios en Tocumen cuando llegan las Pfizer. No ha habido el tal control que pregonaban, dándose vacunaciones al margen de las programadas para la población que, en ocasiones, como el pasado jueves, tuvo que aguantar horas de sol en el Rommel para que al final les dijeran que las vacunas se agotaron.

Como comentaron, de estar en Santa Ana o Calidonia un laboratorio clandestino como el que, gracias a una valiente periodista, descubrieron en Coco del Mar, de seguro que hubiese muchos presos y, su responsable y los vacunados, detenidos y expuestos a los medios con las esposas en la mano. Pero, nadie se iba a meter con una empresa de alguien tan “importante” como los dueños del Laboratorio Vidatec. La justicia no se aplica para los “rabis” juegavivo. Como para restregarnos lo poderosos que son, sus abogados, entre ellos un conocido exmagistrado, se reunieron en privado con el procurador Caraballo para hacerle un alegato de oído.

Ante lo de las vacunas VIP que no pueden justificar y hasta se contradicen, y el inexplicable silencio del presidente Cortizo, se da otro grave escándalo que involucra a dos ministros: Sabonge y Rojas Pardini. La muerte del joven Edwin del Cid, el 23 de mayo pasado, en el restaurante Salvaje en el Casco Viejo, que con mucho detalle ha expuesto una periodista, y por donde lo veamos, salen salpicados esos ministros por su cercanía con los dueños del negocio. Salvaje comenzó a operar supuestamente sin permisos de ocupación por los graves problemas que mostraban en términos estructurales y de seguridad. Salvajemente; a la brava.

Como carecía de ese importante permiso que le impedía operar y conectarse a la luz, colocaron una planta eléctrica que explotó. Aunque Sabonge lo haya negado, dicha instalación podría haber sido facilitada por el MOP. Este, junto con Rojas Pardini y otro, son socios o exsocios de los dueños del Salvaje y del hotelito Casa Lola, ubicado en el mismo sitio. Los multaron, pero no pagaron la sanción. Ordenaron su cierre, pero siguieron operando. Ignoraron las advertencias del Cuerpo de Bomberos y del Municipio de Panamá por las irregularidades del local. Poco les importaba. Tenían muy buenas palancas en el gabinete de Cortizo. Hubo complicidad de mucha gente en este homicidio culposo que debe llevar a algunos a la cárcel y que obliga a la destitución de esos ministros, y que el Ministerio Público los investigue como posibles cómplices de ese homicidio culposo.

Presidente Cortizo: Cada día aumenta más la cabreazón de la gente. Así pasó en Chile y Ecuador y continúa en Colombia. ¿Queremos eso para Panamá? La impunidad y abusos que a diario se dan por los personeros de su Gobierno va colmando los límites ciudadanos. Pareciera que se olvidan de que, “para decir mentiras, al igual que para comer pesca'o, hay que tener mucho cuidado”. Ya nadie les cree ni pío. Así pasó en Venezuela, facilitándole el camino al maníaco y ladrón de Hugo Chávez.

Analista político.