26 de Sep de 2021

Alexis Sáncheza2twin@msn.com

Columnistas

Rubén Darío Paredes: ¿el pasado persigue al general?

“Aclare, general, si no, el pasado lo seguirá persiguiendo y, si no responde, los panameños daremos como cierto todo lo que se ha dicho”

Hoy, al rememorar aquel 30 de julio de 1982, vuelve a sonar el nombre del recordado general, cuando, a través de una intervención de radio y televisión, lanzó la frase “Desde ya”, como el dictador de turno, ordenando el cierre de los medios de comunicación y renunciando a un presidente “de a dedo”, escogido por el anterior dictador, por una afección en la garganta, demostrando que, a partir de ese momento, “El mandamás soy yo”.

Todo este pasado viene de la pluma de René Hernández González, en el reportaje La historia del “gargantazo” y de la frase “desde ya”, publicado en La Estrella de Panamá, el pasado 30 de julio del 2021.

Los panameños que seguimos las interioridades del pasado reciente de la dictadura iniciada el 11 de octubre de 1968, queremos saber. Vemos que el general no amplió mucho. Al ser uno de los personajes históricos del llamado “proceso revolucionario”, que no fue más que una dictadura, graduado de la Academia Militar de Nicaragua, en tiempos del general Anastasio Somoza García, que está entre los que venía a bordo del Aereo Comander Alfa-Sierra-Delta, propiedad del general Tacho Somoza, junto al general Torrijos, coronel Contreras, Botita García, aquel 15 de diciembre de 1969, después de que Torrijos fue destituido por el presidente de la Junta Provisional de Gobierno, José María Pinilla, mientras asistía a una carrera de caballo en México, esperábamos que hubiera aportado más detalles para la historia de nuestro país y de Nicaragua, y así despejar las dudas en lugar de estar guardándose algunos secretos.

-Dice el 567 a René: “Hace un par de días, antes de dar el paso de renunciar a un presidente, se conformó un comité asesor y de seguridad”. ¡Paredes no dijo quiénes fueron los honorables miembros del Comité Asesor y de Seguridad que la conformaron! ¿Por qué?, general.

Una fuente, que pidió la reserva de su nombre, me cuenta “que el general dice que él no dijo lo que dice René que dijo”, quedando la vía libre para que el general aclare, y quizás sería el momento oportuno, que aclare otras cosas más, como, por ejemplo, lo que dijo el mismo personaje central del “gargantazo”, Aristides Royo en el libro El árbol deshojado, de Fernando Sucre M., cuando confirma lo que Paredes ha negado por muchos años: “el aterrizaje misterioso en Nicaragua”.

Leamos a Aristides Royo:

“CONTRAGOLPE. Mientras tanto, en México, el día 15 de diciembre 1969, Torrijos se había ido a cazar patos a un sitio sin acceso telefónico, sin saber que había sido derrocado. En Panamá, el coronel Roberto Díaz Herrera, director de la Guardia Nacional, y Manuel Antonio Noriega, tomaron el liderazgo para apoyar a Torrijos y se pusieron en contacto con ellos. Cuando tuvieron conocimiento, Torrijos y sus amigos, en México, se reunieron. Estaban derrumbados, pero los animó Lakas (Basilio, primer presidente de a dedo), quien sacó su pistola y dijo: “Yo voy a morir peleando en Panamá”. Acto seguido, contactaron a Alejandro Remón, quien era el cónsul de Panamá en México, y a Fernando Eleta. Estos ayudaron a conseguir un avión chárter que los llevó a El Salvador, donde el presidente de Nicaragua, Anastasio Somoza, les envió un avión de su propiedad, para que pudieran volver a Panamá. Torrijos y la comitiva que lo acompañaba llegaron secretamente a Panamá el 16 de diciembre. El piloto aterrizó el aeroplano en el aeropuerto de David, Chiriquí, iluminado, al minuto, por guardias con linternas y vehículos con sus faroles encendidos. Ese mismo día, iniciaron una caravana hacia la ciudad de Panamá, la que fue ovacionada en el camino”.

Royo confirma que Torrijos, Contreras, Botita y Paredes aterrizaron en Nicaragua el 15 de diciembre de 1969 y Anastasio Somoza los ayudó en el retorno o, mejor dicho, los reinstaló en el poder.

Royo desmiente a Medoro Lagos, Zoilo Martínez, Rubén Darío Paredes y a Roberto Díaz Herrera y confirma lo que Richard Koster, Guillermo Sánchez Borbón, Sergio Ramírez y el que suscribe han señalado por años: ¡Aterrizaron en Nicaragua!

Estaremos atentos y espero que este pasado que persigue al general él lo aproveche para aclarar la verdad de este aterrizaje en la “tierra de su academia”, dicho por el mismo que derrocó el general aquel 30 de julio de 1982, apenas un año después de la muerte de Torrijos y diga quiénes fueron los “honorables miembros” que integraron el comité asesor y de seguridad para el famoso “gargantazo”.

Aclare, general, si no, el pasado lo seguirá persiguiendo y, si no responde, los panameños daremos como cierto todo lo que se ha dicho.

Hubiera sido aún de más beneficio, para plasmarlo en la historia, si el general hubiese ampliado más detalles.

Exmiembro de la Comisión de la Verdad.