30 de Nov de 2021

Columnistas

El pueblo ha despertado

“Hemos escuchado a connotados panameños decir que es hora de cambiar las reglas del juego político; de lo contrario, Panamá seguirá resbalando hacia un estercolero profundo en manos de la delincuencia”

El pueblo ha despertado, pero no se levanta del catre, porque, sin darse cuenta, es cómplice de lo que está pasando, sobre todo porque Panamá también es sinónimo de agradecimiento, a tal punto que lo confunde con el clientelismo, con el peligro de agravarse nuestra situación de país dentro de dos o tres elecciones más.

Hemos escuchado a connotados panameños decir que es hora de cambiar las reglas del juego político; de lo contrario, Panamá seguirá resbalando hacia un estercolero profundo en manos de la delincuencia. ¿Cómo?, pues que los partidos políticos sean el primer filtro examinando a todos los candidatos que pretendan ser parte de su selección nacional y escoger a los mejores, ya que aquí, por ahora, no vendrá Cristo a repartir rejo ni a voltear mesas en los altozanos de ningún templo, pues el delito de comprar votos y hacer trampas de cualquier forma es un mal endémico desde las primarias hasta el final del proceso, con plata suya, lavada o de nuestros impuestos. De manera que, una vez los partidos entreguen la lista depurada de los suyos, que, a no dudarlo, gobernarán a patadas corriendo despavoridos detrás de la bola de riquezas.

Luego, al propio Tribunal Electoral le tocará volver a espulgar en la batea a todos los aspirantes a certificando a los candidatos, luego una investigación exhaustiva (¡caiga quien caiga!), de tal forma que los esculcados libres de pecados tendrán que pasar un examen, aunque sea de llenar espacios sin restricciones ortográficas, porque no quedaría ninguno, solo para saber si saben algo de religión y moral, si conocen cuáles son los riesgos de los siete pecados capitales, lo mínimo de geografía panameña, cívica, si han sido pandilleros, o presos en riñas de patios limosos o bares de la yeyesada, etc.

Con esto frenarían un tanto los espectáculos y las noticias de la corrupción diarias que sacan lágrimas del alma. Ya han visto cómo han afectado al “pela'o” Bolota, que sospecha de muchos bandidos incapacitados como él mismo de tirar la primera piedra. Y luego, y ya, en otros términos, a la policía se le asignaría más presupuesto para que el 80 por ciento de los uniformados que tiene en sus filas no permanezca tanto en las calles, si no que se dedique, vestido de civil, a investigar, hasta debajo de las piedras, desde el cura para abajo, todos los movimientos raros de cualquier ciudadano nacional o extranjero metido a candidato.

Economista, escritor costumbrista.

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