28 de Nov de 2021

Columnistas

Agroturismo: un destino rural

“La guerra contra la pandemia logró jerarquizar el campo y visibilizar el trabajo digno y ejemplarizante de los territorios rurales, que hoy se fortalecen y protegen con la Ley de Agroturismo […]”

En las próximas horas, se cumplirá un sueño de más de una década; los Gobiernos anteriores no entendieron la importancia de dotar a los agricultores, campesinos e indígenas de una herramienta para la prosperidad y el empoderamiento rural.

Iberoamérica, y en especial el Parlacen, espera esta Ley de Agroturismo que sirva de ejemplo en todos los territorios rurales.

La Ley de Agroturismo permitirá el crecimiento y la diversificación de una de las ofertas turísticas más auténticas y humanas, comprometida con el rescate y la puesta en valor de los patrimonios del entorno, la sostenibilidad social y ambiental, la regeneración de la naturaleza, la gastronomía autóctona y saludable, el folclor, las artesanías, los saberes tradicionales, la agricultura orgánica y la agroindustria rural, entre otros.

El Agroturismo es el mejor aliado para eliminar la sexta frontera, para la ejecución del plan colmena, el fortalecimiento de la agricultura familiar, para la soberanía alimentaria y la reactivación económica nacional. También, el Agroturismo refleja en sus compromisos varios de los objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, metas que podemos alcanzar a corto y mediano plazo, solo por mencionar algunos: Hambre Cero, Empleo digno, Comunidades sostenibles, Reducción de las desigualdades, Acción por el clima.

Estas pequeñas y medianas inversiones en todo el territorio nacional son una herramienta integral para incrementar el valor ecológico, social, cultural y económico de las comunidades rurales, permitiendo la creatividad en la diversidad, promoviendo la protección de los patrimonios, evitando la migración del campo a la ciudad, ofreciendo experimentar un turismo de bienestar, conocimiento y emociones, basado en los principios de la sostenibilidad; con la participación activa y directa de otros emprendedores y empresas locales vinculadas, lo que genera impacto local y redunda en beneficio del bienestar y calidad de vida de las familias.

Estos a su vez generan empleo y visibiliza el papel fundamental de las mujeres, y la población juvenil, todo ello en cumplimiento de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, en el cierre del año del Turismo y Desarrollo Rural, el nuevo Año Internacional de la Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible declarado por la ONU, y en el marco de la celebración del Día Mundial del Turismo. Declarado por la OMT como “Turismo para un crecimiento inclusivo”.

El Agroturismo es una herramienta fundamentalmente de desarrollo agropecuario, de riqueza ambiental y cultural, a través de todas las instituciones que fortalecen el sector y que definitivamente tienen pinceladas de Turismo Rural, que lo convierten en un producto único, pero olvidado, que, gracias a esta ley, se le da el rango y jerarquía que ha reclamado durante décadas.

El Agroturismo fue una herramienta de desarrollo en los campos franceses y españoles después de la Segunda Guerra Mundial. La guerra contra la pandemia logró jerarquizar el campo y visibilizar el trabajo digno y ejemplarizante de los territorios rurales, que hoy se fortalecen y protegen con la Ley de Agroturismo, gracias a los diputados bajo el liderazgo de la diputada Corina Cano, a los Asociados de la Cooperativa de Agroturismo, Coosmatur, R. L., funcionarios de Agroturismo del MIDA, y otros muchos productores y emprendedores de Agroturismo y al presidente de la República, que creyó en la necesidad de la Ley 369, que regula el Agroturismo en la República de Panamá.

Coclesito, distrito Omar Torrijos Herrera.

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