03 de Dic de 2021

Columnistas

11 de octubre: Día Internacional de la Niña

“Según el Minsa, en el año 2020 se reportaron 1844 embarazos más que en 2019, entre los 10 y los 19 años. Seguimos sin atender la educación sexual en el sistema escolar”

“En este Día Internacional, celebramos y honramos a los millones de niñas de todo el mundo que derriban las barreras de la desigualdad y logran acabar con los prejuicios en los que con demasiada frecuencia se las desea confinar”, Audrey Azoulay, directora general de la Unesco, con motivo del Día Internacional de la Niña.

El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 66/170 en la que declaraba el 11 de octubre como el Día Internacional de la Niña, con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas y los problemas extraordinarios a los que las niñas se enfrentan en todo el mundo.

Van a la escuela, ayudan en casa, trabajan en fábricas, hacen amistades, cuidan de sus familiares mayores y menores y se preparan para asumir las responsabilidades de la vida adulta. Las niñas desempeñan diversos papeles en el hogar, la sociedad y la economía.

Si bien la vida de las niñas mejora de forma constante, muchas de ellas aún sufren prácticas horribles, como la mutilación genital femenina, la preferencia por un hijo varón -que suele dar como resultado el infanticidio femenino-, así como el matrimonio infantil, la explotación y los abusos sexuales. Asimismo, es más probable que las niñas se enfrenten a la discriminación a la hora de recibir alimentos o asistencia sanitaria, y a menudo se ven superadas y desplazadas por los niños en todos los ámbitos de la vida.

La Niña fue una de las 12 áreas de atención principales destacadas en la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing de 1995, que concluyó con nueve objetivos estratégicos identificados como medio para someter a los Gobiernos a la rendición de cuentas respecto a los derechos de las niñas.

“Si bien la vida de las niñas mejora de forma constante, muchas de ellas aún sufren prácticas horribles, como la mutilación genital femenina, la preferencia por un hijo varón […]”

La educación de las niñas no se limita solo a lograr que estas asistan a la escuela. También se trata de garantizar que aprendan y se sientan seguras mientras están en la escuela; completen todos los niveles de educación, consiguiendo las habilidades necesarias para competir eficazmente en el mercado laboral; adquieran las habilidades socioemocionales y de preparación para la vida activa para desenvolverse y adaptarse a un mundo en constante cambio; tomen decisiones sobre su propia vida, y contribuyan a sus comunidades y al mundo en general.

Niñas de todo el mundo están exigiendo una vida libre de violencia basada en el género, así como acceso a la salud, al desarrollo de aptitudes, al reconocimiento e inversión como dirigentes del cambio social.

Paradójicamente, en Panamá las niñas, niños y adolescentes son más pobres (33.6 %) que la población en general (19 %), según el Índice de Pobreza Multidimensional. Probablemente porque nacen más criaturas en los hogares pobres que en los de mayores ingresos. Sin embargo, como sociedad debe preocuparnos la calidad de vida de la generación de reemplazo. Se supone que son el futuro del país.

Al mismo tiempo, preocupa sobremanera el embarazo precoz, que afecta a las niñas desde los 10 años. Hay chicas menores de15 años que ya han tenido más de un hijo. Según el Minsa, en el año 2020 se reportaron 1844 embarazos más que en 2019, entre los 10 y los 19 años. Seguimos sin atender la educación sexual en el sistema escolar. Algunos aducen que esto le corresponde a la familia. Pero resulta que la dimensión de mayor contribución a la pobreza multidimensional es el indicador de cuido, actividades infantiles y recreación. Algo estamos haciendo mal en Panamá.

Directora del Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá.

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