06 de Dic de 2021

Columnistas

La igualdad de género, prioridad de la Unión Europea

“Tenemos que volver a encarrilar el desarrollo humano y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, sin dejar atrás a ninguna mujer o niña. Es crucial que lo hagamos bien”

En muchos países, la crisis por la COVID-19 ha exacerbado las desigualdades de género existentes en diferentes ámbitos, como la educación, la formación profesional, la seguridad y la protección, la salud y los derechos sexuales y reproductivos, la toma de decisiones y oportunidades económicas.

Los confinamientos por COVID-19 han supuesto a menudo un aumento de la violencia de género, en particular de la violencia doméstica, al tiempo que se ha reducido el acceso de las mujeres y las niñas a los servicios de salud sexual y reproductiva. Al mismo tiempo, una parte importante de la carga de trabajo ha recaído en las mujeres y las niñas. Trabajadores de la economía informal y de los empleos poco cualificados -la mayoría de los cuales son mujeres-, migrantes y quienes pertenecen a minorías, han estado en mayor riesgo y se enfrentan a múltiples e interrelacionadas formas de discriminación.

Además, el cierre de escuelas ha expuesto a las niñas a un mayor riesgo de explotación sexual, embarazo precoz, trabajo infantil y matrimonio forzado. El Fondo Malala calcula que 20 millones de niñas más corren el riesgo de abandonar la escuela, sumándose a un total de 150 millones de niñas -equivalente a un tercio de la población de la Unión Europea (UE)- sin perspectivas educativas.

Según un reciente informe de la ONU, el gasto militar en 2020 siguió superando el gasto mundial en sanidad, incluso en un año dominado por la pandemia de coronavirus. Para una recuperación sostenible de la pandemia de COVID-19, necesitamos redoblar nuestros esfuerzos para promover la igualdad de género.

Este desafío requiere una respuesta global y debe abordarse ahora, cuando estamos construyendo el futuro que deseamos para que nuestros hijos y nietos crezcan en un mundo pospandémico más igualitario, más diverso y donde la igualdad de oportunidades sea una realidad. Necesitamos abordar las causas profundas de la desigualdad y la discriminación de género para lograr un cambio sostenible.

“[…] para hacer frente a los crecientes desafíos, necesitamos hacer más y mejor. Ese es el objetivo del Plan de Acción de Género III. Promueve el liderazgo y la participación significativa de las mujeres, las niñas y personas jóvenes […]”

La UE y sus Estados Miembros, así como las instituciones financieras europeas, han estado junto a las mujeres y las niñas del mundo durante toda la pandemia. Como Equipo Europa, ya hemos movilizado 46 000 millones de euros en apoyo de más de 130 países socios, con especial atención a las mujeres y jóvenes.

Tres ejemplos a modo de ilustración: en Nepal, ayudamos a un millón de niñas y niños a continuar su educación mediante el aprendizaje por radio. En Togo, apoyamos la creación de un esquema de ingreso universal y el nombramiento de mujeres para dirigir nuevos municipios. En todo el mundo, la Iniciativa Spotlight de la UE y la ONU ha ayudado a 650 000 mujeres y niñas a prevenir o abordar la violencia contra ellas, y ha educado a 880 000 hombres y niños en materia de masculinidad positiva, resolución no violenta de conflictos y paternidad.

Sin embargo, para hacer frente a los crecientes desafíos, necesitamos hacer más y mejor. Ese es el objetivo del Plan de Acción de Género III. Promueve el liderazgo y la participación significativa de las mujeres, las niñas y personas jóvenes en la vida política, económica, social y cultural, así como en todos los asuntos relacionados con la paz y la seguridad, en todo el mundo.

Junto con los derechos humanos, la libertad y la democracia, la igualdad representa uno de los valores fundamentales que hacen de la UE lo que es. Enriquece nuestras sociedades y refuerza su resiliencia. La igualdad de género es una parte fundamental de la paz, la seguridad, la prosperidad económica y el desarrollo sostenible. Además, los Tratados de la UE exigen que se defienda y promueva la igualdad de género.

Por ello, trabajar política, operativa y financieramente para promover y salvaguardar los avances en materia de igualdad de género es una prioridad política y un objetivo clave para la UE. El Plan de Acción de la UE en materia de Género III y el nuevo presupuesto de acción exterior de la UE proporcionan una hoja de ruta para la acción global hacia un mundo con igualdad de género. Colaboramos estrechamente con socios multilaterales, regionales y bilaterales, incluidas las organizaciones de la sociedad civil, para alcanzar dichos objetivos. Todavía tenemos un largo camino que recorrer; no hay lugar para la complacencia. Sin embargo, juntos somos más fuertes, aunque siguen existiendo muchos retos.

“Para una recuperación sostenible de la pandemia de COVID-19, necesitamos redoblar nuestros esfuerzos para promover la igualdad de género. Este desafío requiere una respuesta global y debe abordarse ahora […]”

Estamos multiplicando nuestros esfuerzos en todos los ámbitos; desde el apoyo a la educación y las oportunidades económicas de las mujeres y las niñas, hasta la mejora de su acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva. Para 2025, 85 % de todas las nuevas acciones exteriores de la UE -en todos los sectores- contribuirán a la igualdad de género y a la capacitación de las mujeres.

El apoyo a la educación, y en particular a la educación de las niñas, tendrá un papel central.

Como Equipo Europa, ya proporcionamos más de la mitad de toda la ayuda mundial a la educación. Pero aumentaremos aún más la financiación, para promover la igualdad de género a través de una educación de calidad en todos los niveles. Nuestro compromiso conjunto de 1700 millones de euros con la Alianza Mundial por la Educación en julio -para transformar la educación de niñas y niños en hasta 90 países y territorios- forma parte de nuestro esfuerzo.

Tenemos que volver a encarrilar el desarrollo humano y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, sin dejar atrás a ninguna mujer o niña.

Es crucial que lo hagamos bien.

(*) Josep Borrell Fontelles, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad / vicepresidente de la Comisión Europea (AR/VP); Jutta Urpilainen, comisaria de la Unión Europea para Asociaciones Internacionales; ministros de Relaciones Exteriores y Desarrollo de 24 Estados Miembros de la Unión Europea.

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