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23 de May de 2022

Columnistas

Escalofriante incidente del machetazo en Toza, Natá

“[…] el escenario del incidente fue creado por el propio “Repre”, pues había solicitado y citado a dos técnicos de la Subdirección del MIVI para ultimar los detalles de un urgido pozo a turbina […]”

El 23 de enero de los corrientes, se cumplieron los diez días de la incapacidad que le dieron en la policlínica de la CSS de Natá al maestro y representante don Vicente Vega, de 51 años. Agresión inesperada con machete por una señora muy pobre, madre de cinco hijos, que muchos aseguran sufre de una sintomatología correspondiente con el cuadro clínico de una demente, mientras que otros aducen que se trata de un fantasma vengativo que la acosa por la cruenta batalla de río Chico, en donde el general Buenaventura Correoso acabó con las huestes de Santiago de La Guardia en 1860.

Muchas personas están atemorizadas, pues, de un tiempo para acá, le han escondido utensilios, machetes y hasta fotos de todo el que se parezca al defensor del Pueblo, o, a cualquiera de los miembros del gabinete.

Pero, el escenario del incidente fue creado por el propio “Repre”, pues había solicitado y citado a dos técnicos de la Subdirección del MIVI para ultimar los detalles de un urgido pozo a turbina que ya cuenta con su cerca y portón establecido en las especificaciones; solo se quería hablar con mano de obra experta sobre el trabajo… cuando de pronto se reaparece en el lugar envuelta en una nube de polvo ladrillo nada menos que la señora que sabemos con un arma punzocortante en su mano izquierda y en compañía de dos perros bravísimos de ojos agresivos, chorreando baba y ladrando amenazantes con las crueles miradas puestas en el “Repre” y los dos acompañantes del MIVI.

-Buenos días-, saludó amablemente don Vicente Vega a la recién llegada, que, a pesar de la desconfiguración de su rostro, el “Repre” no le temió, porque la señora es madre de cinco tozaneños que fueron queridos alumnos suyos. La dama contestó los buenos días, pero, en un abrir y cerrar de ojos, saltó sobre el maestro Vicente, quien, a no dudarlo, demostró mejor reflejo que las torres gemelas esquivando el primera envión, pero resbalando y cayendo al tierrero y que, si no es por los perros y el polvorín rojo que estorbaron a la agresora en el segundo envión, la herida en medio de la cabeza no hubiese sido de siete puntos.

La señora uso una pullita oxidada, casi sin cacha, encontrada sepa DS en qué vericueto de Natá, cerca de Toza en donde el general Buenaventura Correoso combatió en 1860 con Santiago de La Guardia en la famosa batalla de río Chico el mismo río de Toza apto para una potabilizadora.

Bueno, en medio del extraño silencio de los mediodías de Toza, no había a quién pedirle auxilio, a pesar de ello, el “Repre” pudo levantarse y meterse como pudo al “Pickup” de los técnicos que despavoridos fullían como cobardes de los perros y del machetito y, solo cuando la doñita aparentó extenuarse, se metieron en el carro y atinaron a arrancar, cuando sintieron nuevamente los fuertes golpes de la pullita y las salomas de los perros, así llegaron a la policlínica de Natá.

Espero que las feministas de hoy, que no saben lo que hay detrás de la novísima unidad de género o cualquier institución gubernamental, Iglesia católica o protestante ayuden a esta señora, que espero sea panameña. Y felicito al “Repre”, educador con siete títulos universitarios.

Economista, escritor costumbrista.