17 de Ago de 2022

Columnistas

Mesa Única de Diálogo

Aunque el tema de alimentos, combustible y medicamentos son unas de las causas del diálogo, no se ha logrado consenso y debe discutirse en mesas temáticas

Tal como hemos señalado, la constitución de la Mesa Única no fue tarea fácil, tampoco ha sido fácil su funcionamiento. Que el Gobierno se sentará, implicó todo un proceso de lucha de diversos sectores sociales, lo que constituye una primera conquista de la lucha del pueblo en las calles.

En medio de tantas dificultades se ha abierto un debate que ha seguido con interés diversos sectores de la población panameña, tanto así que quito audiencia a las televisoras comerciales. Hasta altas horas de la noche y la madrugada, los miembros de la Alianza Pueblo Unido por la Vida, recibimos comentarios, aportes de la ciudadanía, al igual que denuncias y malestar cada vez que cortaban la transmisión o el audio, cuando hacían uso de la palabra representantes de las alianzas, considerado como una vulgar maniobra para que el pueblo no siguiera escuchando los contundentes planteamientos y propuestas para enfrentar los múltiples problemas que vive el pueblo humilde, honesto y trabajador. Esta es otra conquista de la lucha del pueblo en las calles, que se diera una idea de lo que sería un real debate en igualdad de condiciones, lo que ha irritado al gobierno empresarial.

Ha sido exhibido el carácter inhumano de un modelo económico que viene empobreciendo al pueblo panameño. Se ha puesto en claro que existe una mafia farmacéutica, oligopolio en la cadena de comercialización y distribución de medicamentos, combustible y alimentos que generan precios exorbitantes que desfavorecen las posibilidades de adquirirlos a gran parte de la población. Especulación en los precios de la comida, que impone precios bajos a los micro, pequeños y medianos productores, y precios altos que deben pagar los consumidores.

Dentro de los temas de alimentos, combustible y medicamentos no se logró consenso en lo referente a establecer márgenes de utilidades máximos para los intermediarios (comercialización, distribución y canales de ventas), a pesar de ser esta una de las causas principales de los altos precios que enfrenta la ciudadanía. Este tema debe ser abordado en las mesas temáticas.

Aún así, hasta el momento se han logrado disminuir y congelar los precios de 72 productos de la canasta básica, incorporar consideraciones saludables y establecer un ente que debe dar paso al control con la participación de representantes de las partes firmantes del acuerdo.

Sobre medicamentos, entre otros, se acordó modificar las regulaciones del MINSA y la CSS sobre transparencia para hacer que la información del abastecimiento sea con reportes reales, de manera pública y a través de una plataforma digital, así como escrita, de forma obligatoria. Ejecutar una efectiva implementación de mejoras de procesos de compras de la CSS y MINSA y la modificación de los reglamentos de procesos de compra de la CSS y MINSA. Ampliar el listado de medicamentos básicos y su reducción de precios a los consumidores.

Sobre estos acuerdos (alimentos y medicamentos) el sector empresarial ha señalado que desconocerá los mismos. Han generado una campaña de terror y miedo, lo que demuestra que se ha puesto el dedo en las verdaderas causas del problema. Frente a ello, exigimos al Gobierno que haga valer lo acordado y que penalice la especulación y desabastecimiento, que controle los precios que están siendo incrementados por parte de los inescrupulosos empresarios.

En materia de educación, después de 78 años se logrará en el 2024 el 6% del PIB para educación, producto de la lucha de educadores y el movimiento social. Todos esos años los diversos gobiernos violaron la Ley Orgánica, privando a la educación de los recursos necesarios. Vigilaremos su cumplimiento.

Nuestro compromiso es con el pueblo. Con argumentos y sustentación defenderemos los intereses del pueblo humilde y trabajador.

Llamamos al pueblo a la unidad, a mantener la lucha, darle seguimiento al debate y vigilar que los acuerdos se respeten.

Secretario general de Conusi-Frenadeso