• 16/08/2021 00:00

CNTP: refundar el sistema de salud y la República

“Si no se avanza en medidas para refundar la República paralela o consecutivamente, no podrá alcanzar su plenitud el sistema único, público, democrático alternativo que se plantea”

Pocas organizaciones laborales llevan a cabo eventos de reflexiones críticas para la acción. Lo que prima en nuestras organizaciones -sindicales o no- es el empirismo y la mezquina crítica, elementos básicos para convertirse en fácil presa de manipulación por parte de las élites, sin ser conscientes de esto.

La Central Nacional de Trabajadores de Panamá (CNTP), una de las tres centrales clasistas del país, desarrolla una serie de seminarios-talleres, de cara a fijar posiciones sobre una serie de problemáticas para asumirlas como políticas sindicales, en su próximo congreso nacional en septiembre.

Esta organización, me honró para compartir reflexiones sobre el sistema de salud y la confusión conceptual -reflejada a la hora de plantear demandas en este ámbito-, que existe con lo que conocemos como modelo de atención de salud.

En efecto, quedó clarificado que, al referirse a esto último, se plantea, lo que en Ciencias Sociales se denomina “la relación social terapéutica”, que varía de acuerdo con el modelo de atención que se trata. En el Modelo Biocéntrico, la relación se establece entre médico y paciente; en el modelo integral -integrador- algunos le llaman de medicina social -la relación fundamental la sostienen el equipo de salud y los usuarios o con la comunidad, según solía decir el Dr. Renán Esquivel. Este modelo, se fija básicamente en el tratamiento a la enfermedad -de allí que sea conocido también como patocéntrico -por lo que hace predominante los servicios para la curación y más aún, si esta se lleva al nivel hospitalario. Por esto, quienes hablan de salud aquí solo piensan en hospitales, que son de función curativa por excelencia. Cada vez que un grupo de comunidades, sindicatos, etc. plantea que se requieren hospitales para resolver las carencias de salud de la población, no está haciendo otra cosa que hacerse eco de este modelo, que en buena medida es factor explicativo de que el sistema en su conjunto resulte ser ineficiente.

El modelo alternativo viene a serlo el Integral, este, a diferencia del antes descrito, entiende que las causas de los problemas de salud-enfermedad no proceden exclusivamente de los procesos biológicos, sino también de realidades psicológicas, sociales y hasta espirituales. Por lo tanto, reconoce que existen determinaciones -más allá que las determinantes sociales de que habla la OMS- que hacen que una enfermedad ocurra más en un grupo que en otro o que simplemente no llegue a darse, a pesar de que biológicamente poseen las mismas características.

Piénsese en la pandemia. A los uruguayos; a las poblaciones de varios países -islas del Caribe; varios países nórdicos y asiáticos, la COVID-19 les ha pegado con menor fuerza que a los países de Europa del Sur y Occidente, que, a EUA, Colombia, Brasil o a nosotros. La diferencia la hicieron las formas de organización de sus sociedades, que se coinvirtieron en factores determinantes de la pandemia. Es aquí cuando se hace obligante hablar de sistema. Ya que, de acuerdo con estudio que realizamos, los sistemas que están asociados, en su conducción, al modelo biomédico han resultado ser los más golpeados por la pandemia (Pinnock, 5/abril/2020).

Por su parte, cuando se habla de sistema de atención de salud se hace referencia a la dimensión ética y política de cómo se organiza la atención de salud; lo que se expresa en el tipo de gestión llevada a cabo. En este sentido, existen dos grandes sistemas que se contraponen y son los que mantienen una lucha enconada en el mundo y en nuestro país, a saber: el basado en el principio de que la salud es una mercancía vs. el cimentado en el principio de la salud considerada un derecho humano universal. Sobre esto hemos abundado en reiteradas entregas desde esta misma columna de opinión, en los últimos años.

Las evidencias que compartimos llevaron a los dirigentes de sindicatos de la CNTP a avanzar ideas fuerzas tales como el hecho de que la universalidad jamás se alcanzará con el sistema vigente en Panamá -el liberal- por lo que hay que fomentar la refundación. -Un nuevo orden constitucional y político cultural en lo sanitario- de la atención de salud con un sistema alternativo, donde el modelo biomédico no sea el que comande al sistema.

La reflexión crítica llevó a otra conclusión: si no se avanza en medidas para refundar la República paralela o consecutivamente, no podrá alcanzar su plenitud el sistema único, público, democrático alternativo que se plantea.

Investigador y docente de la UP.
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