• 05/04/2017 02:00

Diálogo europeo

Creo que hay que seguir dando un modelo y pensar en nuevas relaciones con los países que no están en Europa, aportó el italiano.

Seis naciones del viejo continente que participaron en la Segunda Guerra Mundial, formalizaron contactos al inicio de los años cincuenta, que se prolongaron más de un lustro y el 25 de marzo de 1957 firmaron un documento, el Tratado de Roma. Este acuerdo consolidó la Unión Europea (UE) y el conjunto de organismos regionales que en diferentes esferas atienden las relaciones de este grupo de países.

Esta comunidad cuenta actualmente con una sólida plataforma, tanto política como económica, fortalecida por la presencia de 28 naciones que propicia la integración y gobernanza en común de los Estados miembros. En su evolución han dado pasos como la creación de una moneda común, el euro y múltiples programas e instituciones que tienden a acercar sus Gobiernos y pueblos a través de la cooperación.

Con motivo de la celebración del 60 aniversario de la UE, los embajadores acreditados en Panamá de varios países que la integran, conversaron con un grupo de periodistas en la residencia del representante de Portugal, con la finalidad de analizar la realidad actual, los retos que les esperan. Existe una situación en particular, ocasionada por el objetivo de Inglaterra de separarse de sus socios y avanzar de manera independiente.

El diplomático portugués Pedro Pessoa e Costa, al inaugurar el encuentro, dijo que el camino europeo se hace por etapas. Además, que es una historia con avances; que se basa en valores comunes y con características propias, definido por la justicia y la libertad. ‘El proyecto se ha profundizado y si existen crisis, son del adulto mayor', dijo.

Se ha logrado un consenso único, plantea el encargado de Negocios de UE, Giovanni Di Girolamo; quien resaltó que tiene mucho; pues ‘nace de países que fueron enemigos, que eliminaron el conflicto a través del diálogo y establecieron una comunidad pacífica'. El programa de cooperación es muy activo en relación a la seguridad, economía y a los derechos humanos. Sobre esto se basa la cooperación con Centroamérica y Panamá.

El embajador de Alemania, Karl-Otto König, se refirió a las debilidades estructurales y aseguró que la crisis financiera tiene origen en otras regiones. De igual manera, el terrorismo, que es global.

Insistió el representante alemán en que se está trabajando para resolver el problema de las fronteras exteriores y que se hace con la seguridad y la policía. Al referirse al brexit —proyecto del Reino Unido por salir de la UE— dijo que ‘lo lamentamos; pero una vez que concluya, sabremos dónde vamos a caminar'.

Philippe Casenave, de Francia, planteó que ahora se han encontrado un mundo más complejo y que gracias al intercambio, se recibe este impacto; ‘la fuerza es haber tenido esta capacidad de mantener unidos estos esfuerzos adaptando nuestra geometría, economía, fuerza comercial para dar al mundo un ejemplo de concertación y proponer reglas para enfrentar desafíos' de esta realidad contemporánea.

El belga Koenraad Lenaerts consideró que el entusiasmo todavía está intacto; ‘se ven los problemas como signo de debilidad, pero cada uno es un desafío'. Aludió al crecimiento de los miembros de esta comunidad. ‘La paz no es algo natural', opinó el holandés, Dirk Janssen. Agregó que hay compromisos a enfrentar propios del continente y que se requiere reforzar el índice de democracia.

Creo que hay que seguir dando un modelo y pensar en nuevas relaciones con los países que no están en Europa, aportó el italiano.

El diálogo con estos diplomáticos brindó un panorama del estado de esta zona del planeta. Tres guerras en menos de un siglo generaron los suficientes argumentos para construir un esfuerzo federativo con la finalidad de resolver incertidumbres comunes y reiterar hoy la voluntad de brindar prosperidad a sus sociedades.

PERIODISTA, DOCENTE UNIVERSITARIO.

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