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- 05/10/2015 02:01
Poder y divinidad
Vuelvo sobre el tema de la religión y la fe, porque creo que para una sociedad incluyente, desde los niveles de poder, se debe tener mucho cuidado en los mensajes que se trasmiten con relación a esta práctica: el ejercicio público de las creencias individuales. A continuación, revisó un escrito que publiqué hace algunos años.
En la clausura de una importante conferencia el pasado 11 de mayo de 2007, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Sheikha Haya Rashed Al Califa señaló que: ‘Como secretaria de la Asamblea General, tengo la oportunidad de observar de cerca la miseria que millones de seres humanos sufren algunas veces en presencia de una indiferencia fatal '.
En septiembre de 2004, el entonces diputado del Molirena Vladimir Herrera, conjuntamente con otros colegas de la fe evangélica, promovió el establecimiento de una ley para que se consagrara un mes especial para honrar la Biblia. Finalmente, treinta y dos meses después, los diputados aprobaron por unanimidad en tercer debate, que el mes de septiembre fuera declarado ‘Mes de las Sagradas Escrituras '.
No está de más decir que el país confrontaba —y aún confronta— dificultades significativas en lo social y cultural que merecen la misma voluntad y arrojo de parte de los señores diputados, a fin de encontrarles soluciones permanentes. Si queremos hablar de ‘indiferencia fatal ', la pobreza que afecta a más del 30 % de la población nacional es la más significativa de los problemas que nos agobia como sociedad, sumado al tema de la atención de salud y la educación.
Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas, señaló en la inauguración del mencionado debate titulado La Civilización y los retos para la Paz: Obstáculos y oportunidades , que: ‘... la religión puede tener una gran influencia positiva. Por ejemplo, la gente de fe puede enfatizar las principales creencias e ideales que encontramos en las tradiciones de todas las grandes religiones: compasión, solidaridad, respeto por la vida y amabilidad hacia los otros. Pueden exhortar a sus compañeros de fe a que traten a los demás como ellos quisieran ser tratados '.
Algunos de los panelistas del evento en la ONU sugirieron maneras en que la religión podría ayudar a las personas a resolver sus problemas de forma pacífica. La panelista Karen Armstrong, autora del libro La gran trasformación: el inicio de nuestras tradiciones religiosas ( The Great Transformation: The Beginning of Our Religious Traditions ), propuso que ‘los líderes religiosos enfocaran su atención en el valor fundamental de la compasión, tal como es expresado en la Ley de Oro, la cual es común a la mayoría de las religiones '.
Ban Ki-moon también sostuvo que: ‘Hay una necesidad urgente de reconstruir puentes e iniciar un diálogo constructivo intercultural y sostenido, uno que subraye valores comunes y aspiraciones compartidas '. Esto es lo que precisamente deben estar promoviendo nuestros diputados en el marco de la búsqueda de soluciones de nuestros problemas como Nación —y a la luz de que nuestra población está conformada por una diversidad de grupos étnicos, culturales, religiosos y sociales que no necesariamente fundamentan su condición de ciudadano y miembro de la sociedad panameña desde su particular fe o creencia religiosa.
La Constitución de la República de Panamá garantiza ‘la profesión de todas las religiones, así como el ejercicio de todos los cultos' , por lo que no comprendo las intenciones detrás de la necesidad de establecer un mes para celebrar las Sagradas Escrituras. Nuestra Constitución ofrece todas las garantías necesarias para que cada practicante de una fe religiosa, o cualquier otra creencia, tenga la libertad debida para ejercer su derecho, durante cualquier época del año.
En su discurso en la ONU, el papa Francisco dijo que: ‘Dar a cada uno lo suyo significa que ningún individuo o grupo humano se puede considerar omnipotente, autorizado a pasar por encima de la dignidad y los derechos de otras personas singulares '. Promover o hablar en demasía sobre mis creencias, insinúa una superioridad sobre las creencias de otro. El mes de la Biblia o lo visible con que, desde el poder se manifiestan las creencias, choca con este enunciado papal.
‘La diversidad es una virtud, no una amenaza. En realidad, es la esencia misma de la condición humana y el motor del progreso humano ', puntualizó Ban Ki-moon.
Celebremos nuestra diversidad, respetándonos, no imponiendo creencias que nos sigan dividiendo.
COMUNICADOR SOCIAL.