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José María Alemán Dutari (1830-1887), escritor, poeta y político del panamá colombiano

Entre istmeños notables del siglo XIX, época poco conocida, también sobresale José María Alemán Dutari. Nació en la ciudad de Panamá el 17 de marzo de 1830, hijo del educador pionero Manuel Antonio Alemán Giraldi (1798-1880) y de María Manuela Dutari Carranza (1797-1864), de antigua familia ístmica. Falleció en Panamá el 4 de agosto de 1887.

Su niñez y adolescencia en las décadas de 1830-1840 fueron marcadas por la extremada pobreza material en una ciudad en gran parte en ruinas, con aproximadamente cinco mil habitantes, donde adquirió una buena educación en el Colegio Provincial.

Este destacado poeta romántico fue ensayista, periodista, educador, político, abogado, hombre dedicado al servicio público, con madera de estadista. El médico, abogado y político Mateo Iturralde Vega (1821-1895) dijo ante su tumba: “fue uno de los hombres de marcada importancia en el país...esforzado estudiante de la Literatura, y reiterado servidor de la Patria...perteneció á esa legión de honor que tanto lustre ha dado á esta tierra”.

José María Alemán fue un literato panameño reconocido, entre los pocos del siglo XIX. Su obra poética comenzó en 1851. Colaboró con El Céfiro, el primer periódico literario panameño, que surgió en abril de 1866 y editó, en 1870, su sucesor, El Crepúsculo. Publicó el libro Recuerdos de Juventud en 1872, con numerosos trabajos en prosa y verso. Luego, publicó Amor y Suicidio, obra de teatro, la segunda creada por un panameño (primero Víctor de la Guardia Jaén, 1809, en Penonomé), ensayo dramático en cuatro cuadros estrenado en la ciudad de Panamá el 18 de julio de 1876. En Bogotá se publicó, en 1882, su último libro que quedó como testamento literario, Crepúsculos de la Tarde. Perteneció a la primera generación de los escritores románticos y críticos literarios, cuya poesía “mucho más honda y reflexiva, tal vez privada de las efusiones líricas que acompañaron-casi hasta el hartazgo- los versos de sus colegas, pero sin duda enriquecido notablemente por esa vena especulativa que pone de manifiesto la vasta formación cultural del autor”, afirmaba Rodrigo Miró Grimaldo.

José María Alemán tuvo, además, una notable carrera pública como secretario de la jefatura política desde 1849 (aunque secretario de Estado encargado en 1859) y llegó a la esfera judicial como juez de lo civil, principal, nombrado en 1866 por la Asamblea Legislativa, y continuaba en el puesto en 1877. Mientras, fue subsecretario de Estado en 1867-1868 cuando participa el 4 de marzo como orador en las exequias del presidente del Estado Soberano de Panamá, el general Vicente Olarte Galindo (1826-1868) a quien acompañó en 1867 en su visita, por mar, a Chiriquí y Veraguas.

En 1869 y 1870 José María Alemán fue administrador de Hacienda Nacional en el gobierno del general Buenaventura Correoso (1831-1911), su amigo y copartidario liberal. Tuvo una presencia política remarcable: fue diputado en varias asambleas locales como en 1872, y secretario de Gobierno del Estado Soberano varios años, desde 1873. En 1876 fue encargado de recibir al general Correoso al regresar victorioso de su campaña contra los conservadores que se oponían a la educación laica.

Alemán Dutari expuso una extraordinaria memoria a la Asamblea Legislativa el 18 de noviembre de 1878. En 33 apartados trató todos los aspectos relevantes de la administración, incluso los asuntos internacionales. Abogaba por la diplomacia, el entendimiento pacífico y el compromiso para la solución de asuntos internacionales en el istmo, lugar de tránsito y de conflictos con transeúntes, y en el exterior, en el diferendo entre Alemania y Nicaragua.

En 1879 fue secretario de Estado de Gobierno nombrado por la Asamblea Legislativa y fue encargado por el presidente Gerardo Ortega (1843-1925), junto con el comisionado Manuel José Diez Quesada (1834-1897), “para concurrir a solemnizar la recepción a Fernando de Lesseps y los demás empresarios del Canal Interoceánico”, que llegó a la capital por tren desde Colón el 31 de diciembre de 1879 para echar la primera palada de la magna obra el 1 de enero de 1880 en el sitio de La Boca.

José María Alemán fue nombrado en junio de 1873 miembro principal en la Dirección de Instrucción Pública, aunque en 1878 era miembro de la Junta de directores, órgano independiente de un Gobierno que le otorgaba su apoyo. Fue uno de los tres magistrados de la Corte Superior del Estado Soberano de Panamá elegido por la Asamblea Legislativa en 1881. Ese año apoyó cálidamente la candidatura del gran liberal istmeño, Pablo Arosemena de Alba (1836-1920). La Asamblea Legislativa local lo eligió, en 1881, como senador en Bogotá, en cuyo Congreso había estado ya de representante. Viajó al altiplano en donde permaneció durante tres meses a principios de 1882. Terminó, hasta el momento de su muerte, como juez contador supernumerario.

Convivió José María Alemán en San Felipe con Vicenta de Icaza Arosemena (1828-1869), en casa de su padre, el prócer Carlos de Icaza Arosemena (1790-1865), de un linaje antiguo y poderoso. Era una mujer independiente que ya estaba casada desde 1846 con el francés Bernardo Navarro Fourrade (1816-1880), quien la abandonó temprano con dos hijos y murió en Nueva Orleans. De la nueva unión dos hijos sobrevivieron: Gustavo Adolfo Alemán Icaza (1857-1914) y Julio César Alemán Icaza (1859-1896), ambos con descendencia. Finalmente, José María Alemán casó en 1861 con Petra Rita Icaza Mata, del patriciado urbano, educadora y artista premiada, con un hijo, José Horacio del Carmen Alemán Icaza (1861-1894).

José María Alemán Dutari simboliza un Panamá colombiano activo e intelectualmente refinado, a pesar de la escasez material y demográfica.

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