Con el 88 % de las mesas informadas, López, del movimiento Imparables, acumula 501.344 votos, mientras que su único contendiente, Leonardo Huerta, suma...
- 16/08/2021 00:00
'Leer para soñar y avanzar'
En un país en donde autoridades destruyen a su antojo el patrimonio histórico sin repercusiones, es bueno resaltar algo de los pocos esfuerzos que se realizan por avanzar la necesidad humana del conocimiento. A partir del próximo jueves 19 de agosto hasta el domingo 22, se celebrará la Feria Internacional del Libro de Panamá. “Leer para soñar y avanzar” es el lema del evento, que este año tiene como país invitado a los Estados Unidos.
El año pasado, debido a la pandemia por la COVID-19, el evento fue totalmente virtual y “logró 184 mil visitas y 1.4 millones de interacciones con más de 50 países”, según informó Ella Soto, directora ejecutiva de la Cámara Panameña del Libro. Aún en pandemia, este año se realizarán algunas actividades de manera presencial, pero por invitación, para cumplir con las medidas de bioseguridad.
En el escrito titulado “Gutenberg en el Siglo XXI”, que aparece en la página 113 de mi libro “Este tiempo que vivimos”, relato que “Desde que Johannes Gutenberg creó los tipos de plomo para masificar la impresión de textos en 1448, al día de hoy -la era de los satélites y la Internet- el mundo cambió por completo. El mismo Gutenberg no tenía idea de que -literalmente- cambiaría el mundo de la manera en que lo ha hecho. Las infinitas posibilidades que, como medio masivo de comunicación, sirva de vehículo para condicionar y jugar un papel principal de constante reordenamiento de la conducta del homo sapiens a la hora de la configuración y reconfiguración de su realidad social y humana. No en vano la prestigiosa revista LIFE (magazine), en las postrimerías del milenio pasado, consideró la creación de los tipos de plomo de Gutenberg como el número uno de los 100 inventos más significativos de los últimos mil años”.
“Si nos detenemos por un momento a pensar en todo lo que estimuló este invento no acabaríamos nunca de asombrarnos. Permitió la propagación masiva, ante todo, del conocimiento; de los grandes descubrimientos que aún estaban por darse a conocer; del pensamiento y las enseñanzas de los grandes filósofos de la humanidad; de los textos religiosos e históricos; de las culturas y costumbres de otros pueblos y otras regiones. Y de las magníficas obras literarias de grandes escritores alrededor del mundo”.
“Abrió la posibilidad de que cualquier persona en el mundo pudiera tener a su alcance la llave que lo sacaría -sin lugar a dudas- de la oscuridad de la ignorancia. El invento llevó el discurso filosófico e intelectual a otro contexto: el de la documentación de las ideas y los planteamientos científicos y filosóficos que han enriquecido el acervo intelectual de la humanidad. Y ha puesto esta documentación al alcance de todos”.
Es sabido que la masificación del libro a través de los tiempos se realiza por otros métodos y con la intervención de otras tecnologías. También es cierto que con la tecnología de esta era, se puede acceder a casi toda la información deseada para alimentar las necesidades de conocimiento que poseemos.
El portal www.statista.com, reportó que en los Estados Unidos, el año pasado, un total de 191 millones de libros electrónicos se vendieron, un aumento de 12.6 %, comparado a las ventas del 2019. Se atribuye el aumento al cierre de las librerías durante las cuarentenas por el coronavirus. Para América Latina y España, el reporte anual de Bookwire informó que, de los más de 450 sellos editoriales entre España y América Latina que representa, “han experimentado un crecimiento del 35 % en sus ventas de ebooks y audiolibros en 2019 con respecto al año anterior”.
Pero igualmente, estas cifras marcan un cambio significativo en la manera en que los interesados obtienen sus libros, motivados por ahorros sustanciales en el producto digital, ahorro en tiempo y razones más sociales que tiene que ver con preservar los árboles y movimientos de esa naturaleza.
La feria del libro en nuestras c comunidades, aunque sea de manera virtual, marca un evidente interés milenario por crecer en conocimiento y sabiduría, por desarrollar el arte de las expresiones escritas y las narraciones literarias. Ojalá sea provechada por los que pretenden borrar los pazos del hombre y de la mujer en el camino de construir una sociedad más justa y educada. Es un sueño necesario para avanzar.