El candidato de izquierda Roberto Sánchez, que se disputa voto a voto la Presidencia de Perú contra la candidata derechista Keiko Fujimori tras la votación...
- 13/05/2014 02:00
Prohibido olvidar
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Agrega La Estrella en Google ↗️‘La corrupción es el cáncer de la Democracia’, varios autores.
‘De qué le sirve al hombre ganar el mundo, si pierde su alma’, Jesús De Nazaret.
Nadie tuvo mejor oportunidad de pasar a las historia como uno de los mejores gobiernos de nuestra nueva vida republicana como la tuvo el gobierno que termina, elegido con fuerte apoyo popular y dinero en las arcas públicas en buen estado, no sucedió así, fue, como lo he repetido ad nauseum, una oportunidad de oro perdida. Prevaleció la avaricia ante la necesidad de verdadero cambio y genuino interés en desarrollo social general.
El voto del pueblo le cobró la factura por su falla en resolver sus problemas básicos, tales como son: suministro de agua, seguridad personal, alto costo de vida, recolección de basura, etc. Espero que el nuevo gobierno se vea en ese espejo y no desperdicie la nueva oportunidad que este pueblo le ofrece, ya que de no ser así; no habrá una tercera vez, vendrá la vorágine social. Este pueblo no permitirá un nuevo engaño.
Esta elección demostró que el pueblo es más inteligente y más digno que lo creían algunos políticos, cuando se burlaban de él con promesas huecas, dádivas y compras de voto. Se equivocaron garrafalmente. Desgraciadamente no en todas las instancias, porque aún persisten bolsones de corrupción, como lo demuestran la reelección de un grupo de tránsfugas, lo que significa que aún hay tareas de limpieza moral que completar.
Igual se demostró que las megaobras no ganan elecciones, una vez terminadas y puestas al servicio del público, se dan por descontadas y no influyen en la decisión de voto. Son las necesidades básicas de las poblaciones, los factores de impacto en la elección de los gobernantes, como quedó bien demostrado.
Espero que el nuevo gobierno concentre menos en cemento sus esfuerzos, y más en las personas. Existen serios problemas de desarrollo social por resolver quedados pendientes de solución por el gobierno saliente. Pero sobre todo existe la urgente necesidad de adecentar esta sociedad. Es por eso que aconsejo no lo olvidar. No podemos olvidar los desafueros cometidos por funcionarios de este gobierno. No podemos dejar de investigar el mal manejo de los fondos públicos en estas elecciones, penosamente ampliamente difundidas por medios y observadores internacionales. Se deben aclarar los temas de los sobrecostos, contratos llave-en-mano, contrataciones directas y lo relacionado con las prácticas de clientelismo y amiguismo.
No podemos continuar con un régimen social donde impera la impunidad, donde no existe temor a las consecuencias de comportamiento contra las normas y leyes, porque no las hay. Esa temible situación no puede continuar, sin terminar en una peligrosa confrontación social. Aquellas personas que faltaron a sus obligaciones legales como funcionarios o afines al gobierno y se aprovecharon indebidamente de beneficios del Estado y nuestros dineros deben recibir castigo. Hay que establecer precedentes de castigo ejemplares, los electores esperamos esas acciones del nuevo gobierno.
Basta ya de impunidad. El momento es crítico para un real combate contra la corrupción. Estoy confiado en que el nuevo presidente sabrá cumplir sus promesas. No va a ser una tarea fácil. Necesitará de todo el apoyo nuestro, opositores y seguidores. El momento es sumamente crítico. Las fuerzas del mal no descansan.
Hay muchas tareas importantes para nuestro futuro bienestar que cumplir y que requieren un gobierno de Consenso Nacional. Entre ellas, la temprana preparación para ese gran evento que será la prometida y urgente necesidad de reformar nuestra Constitución, cambiando de un sistema político eminentemente presidencialista a uno de mayores balances y controles entre los poderes del Estado.
Al final, me siento complacido con los resultados electorales y la lección de Democracia que le dimos al mundo. Mas, sobre todo, me siento enormemente orgulloso del Tribunal Electoral, sus magistrados y su valiente y gallardo presidente. No dejo de sentir emoción y orgullo cuando releo sus discursos. Un fuerte agradecimiento para ellos.
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