La jefa de gabinete del MEF defiende la urgencia del proyecto de ley de sustancia económica. Explica cómo esta normativa busca modernizar el sistema fiscal...
- 20/09/2022 00:00
¿Un perito, se improvisa?
Parte hacia la eternidad, un servidor público polifacético en su ser y en su hacer. Navegué con Humberto Luis Mas Calzadilla, en un mar nunca apacible, aproximadamente siete años, de trece, como secretario general del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMELCF), considerando quizás con atrevimiento, y con el esperado visto bueno de su familia, poder reflexionar sobre él.
Lo conocí de frente, en su casa, cuando me correspondió notificarle personalmente, que la Junta Directiva, por mandato de la Corte Suprema de Justicia, ordenaba reintegrarlo como su director.
De inmediato inicié a comprender, el actuar y el pensamiento del primer médico legista, reconocido por el Consejo Técnico de Salud. Atrás quedaba la Academia en naciones como Costa Rica, Argentina y el istmo, lo cual lo curtió en el mundo forense, con sus victorias ante el estrado y pocas bajas, tanto en lo público como lo privado, frente al contradictorio.
Si un experto como el Dr. Mas no se improvisa, mucho menos el conductor y/o director de un centro forense.
24 años fungió como director de la institución, que refleja sus yerros y aciertos, pues el servidor que no aventura en sus labores, nunca podrá comprobar si ayudó a avanzar, lo que el destino obsequió.
Su paso por el IMELCF, que le significó trabajar con más de una quincena de procuradores, dejó una huella indeleble en sus instalaciones, morgues y clínicas forenses, en todo Panamá, sin menoscabar sus aportes en la esfera internacional.
Ahora, todo lo anterior resulta insignificante, ante la calidad de este panameño, que, en definitiva, debe ser lo más importante en el alma y la visión, de los de su raza.
Ninguno puede decir que fue escuchado por él al abordarlo y no sentir una respuesta fresca, diáfana y convincente.
Presidentes, ministros, jueces, fiscales, juristas particulares y otros funcionarios, supieron nutrirse de sus saberes y entenderes, lo que significó escoger el rumbo correcto, tanto en la administración pública como en la juridicidad.
Pero, en lo que más ganó esta tierra de este galeno, fue en la formación integral de los peritos forenses, tanto en la Medicina Legal como en la Criminalística, pues la modernización legislativa, trajo al Instituto a esos últimos peritos.
Dentro del torbellino pericial, que el destino judicial, nos introdujo al Sistema Penal Adversarial de Corte Acusatorio, la prueba pericial se impone sobre el testimonio, muchas veces arreglado y mendaz. Implica que el versado o experto, sea blindado no sólo por la ciencia y la técnica; sino por la ética, excelente óptica, transparencia y rendición de cuentas. Aquí, durante el afortunado caminar con el Dr. Mas, soy testigo de su lucha por mantener y luchar, por todo lo anterior, en la entidad pericial.
Como director general, no siempre comulgué con algunas de sus posturas. Esto valió sanas y necesarias discusiones (huelga decir que uno de los dos detentaba un temperamento recio y voz con autoridad que lo confirmaba), de las cuales pueden ser testigos los funcionarios del IMELCF. Al final, se imponía la experiencia, la búsqueda de lo mejor y lo práctico, pero no sin antes escuchar.
La Ley 50 de 2006 ordena, por Concurso de Méritos, la elección del director general y le permitió retirarse, siendo su sucesor el Dr. José Vicente Pachar, otro panameño que, aporta al desarrollo del foro y avance pericial.
Espero que con esta reflexión, que no me considero el más calificado darla, el Todopoderoso, le mire con misericordia y ruego, desde donde lo tenga, inspire para que las aguas del derecho y la justicia, rieguen con equidad, a esta nación.
¡Hasta siempre 'Nene', Mas!