• 04/03/2015 01:00

El PRD define camino

'Casi la totalidad de los 253 representantes; de los 35 alcaldes, de los 26 diputados, incluidos los del Parlacen..'

Entusiasmo, aplausos, motivación, sentido de unidad —la que ahí era muy manifiesta y la que hay que garantizar en todo el colectivo; estas fueron las notas características del encuentro que la dirigencia del Partido Revolucionario Democrático (PRD) llevó a cabo en Chiriquí con la representación del poder popular. Casi la totalidad de los 253 representantes; de los 35 alcaldes, de los 26 diputados, incluidos los del Parlacen, se hicieron presente. Una consigna latió en el evento: la unidad.

Fue la ocasión, además, para reflexionar sobre la realdad nacional, sobre los retos políticos y la organización, sin dejar por fuera el interés de ofertar al pueblo panameño una alternativa de buen Gobierno hacia el 2019. Para esto existen los referentes del pasado. Porque la historia enseña que el PRD ha sabido sobreponerse a las peores dificultades, y no hay, hacia futuro, razón alguna para que eso no se repita. Aunque también enseña, esa misma historia, que los niveles de diferencias internas y hasta las confrontaciones han venido —y seguirán si no se superan— como una limitante para la concreción de los objetivos esenciales del colectivo.

Los representantes del poder popular ahí reunidos, según se desprende de las intervenciones, dicen apostar a la unidad partidaria, no como concepto idílico, sino como un espacio estratégico. Y es así, en tanto que, desde ‘ese valor agregado’, se fortalece el liderazgo del colectivo, la solidez de su dirigencia, la certeza de las bases de que ‘hay que ir camino al triunfo’; y, la confianza en la población de que somos la alternativa a partir de una oposición consecuente con el sentir de la población.

Después de la apertura democrática, que le sigue a la masacre de la invasión de 1989, el PRD transita por dos periodos de triunfo presidencial (1994 y 2004) y dos derrotas seguidas, la del 2009 y 2014. En cada una de estas experiencias hay situaciones propias de la dinámica en la organización política, que estuvieron ausentes o estuvieron de más, particularmente en las dos últimas coyunturas que tienen, como novedad, el triunfo, en el 2009, de otra oferta política que no era una de las tradicionales. Me refiero a Cambio Democrático que, con un discurso engañoso, pero convincente, se hizo del poder y, después, de los recursos públicos.

Pero si bien, no en el 2014 se llega en el tercer lugar a nivel presidencial, hay que observar que se obtuvo, por otra parte, un resultado que supera al resto de los partidos políticos: 26 diputados en la Asamblea Nacional; 6 en el Parlacen; 35 alcaldes de 77; 5 concejales y 253 representantes, de 620. Así, el PRD tiene una presencia efectiva en los espacios políticos, más allá del acuerdo de gobernabilidad de la Asamblea Nacional que actuará, como fue argumentado en el evento, al servicio del país desde una visión opositora.

Se tiene claridad de que la Unidad no llegará por sí sola, aunque hay consciencia de que sí es posible. Que los liderazgos, presentes en las distintas expresiones internas del colectivo, sabrán separar materia para lograr acuerdos en los esenciales mínimos hacia la misión principal. Una misión que también arrojaría beneficios a la nación panameña. Es este el sentir que, en tan importante evento, se hizo evidente al calor de los discursos de los representantes del poder popular que pertenecen al PRD.

DIPUTADO DEL PARLACEN.

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