El español no es únicamente un idioma compartido por más de 600 millones de personas: también es un territorio cultural, político y emocional en permanente...
- 07/01/2015 01:00
¿Quién audita a la UP?
La rendición de cuentas en algunas instituciones públicas y sobre todo en la Universidad de Panamá se ha convertido en simple convocatoria de relaciones públicas o evento con información muy superficial, sin llegar al fondo del tema, ni mucho menos hacer el cuestionamiento debido. Este debe ser un espacio de auditoría abierta que propicie la Universidad ante su comunidad universitaria y ante diversos grupos de interés y sectores de la ciudadanía, con el fin de informar y explicar sobre el cumplimiento de la misión institucional en una vigencia específica, fortaleciendo así el sentido de lo público y el control social en el manejo de los recursos y contribuyendo al desarrollo y consolidación de los principios de transparencia, participación, responsabilidad y evaluación, consignados en el Estatuto Universitario.
Empieza el 2015 y la Universidad de Panamá aún sin tener un presupuesto aprobado por la Asamblea. Y es que tal presupuesto de la primera casa de estudios se ha convertido en el ojo de la tormenta, ya que lastimosamente lo miran con lupa partiendo de la observación de actuaciones irregulares y de manejos cuestionables que ahí se vienen dando. La administración del Rector Eterno, ya como un cetáceo muerto, ha perdido su norte. Se han relajado los niveles de control y auditoría, porque si la cabeza ya está enferma, el cuerpo lo está igual. En reiteradas ocasiones se han denunciado los malos manejos administrativos que ocurren en ella, atribuyéndose a la consabida desidia, cuando no ineptitud de estructuras y comportamientos burocráticos incapaces de realizar un trabajo verdaderamente profesional. Gastos sin la debida rendición o incluso sin estar autorizados, supuesto desfalco del Domo de Curundú que hoy afecta sus finanzas, debilidades en los procesos de compras, contrataciones amañadas, fondos desviados a fundaciones, viáticos por encima de lo establecido, o sin la correspondiente rendición de cuentas, licitaciones arregladas, falta de controles, y otras irregularidades de ese tipo, dan cuenta de la dejadez de la administración, pero también de políticas permisivas y de escasa voluntad de corrección por parte del responsable de la institución, que hoy vuelve a manifestar una nefasta y perversa sexta reelección al frente de la Colina, y con él, sus aduladores que en la mediocridad han actuado como gánsteres académicos llevando a la institución al oscurantismo y solapada destrucción académica.
Así, como en el artículo ‘Por el cambio en la Universidad (o crónica de una muerte anunciada) del Prof. Jaime Turner, publicado el 6 de agosto de 2009 en el Diario Panamá América, invitando al presidente para que tuviese un cara a cara con la corrupción, hoy, invito al Contralor de la República y a la Procuradora, que si quieren tener un cara a cara con la corrupción, vengan a la Universidad, porque aquí se pasea desnuda. ‘La corrupción es un impuesto que pagan los pobres’: José Ugaz.
*ESTUDIANTE EGRESADO DE LA UP