La productora panameña participará en Created in LA, una cumbre que reunirá a creadores digitales, productores y ejecutivos de Disney en Los Ángeles
El Gobierno inauguró este martes una nueva sede del Café Presidente, un proyecto del Plan Libertad concebido para ofrecer formación y oportunidades de reinserción a personas privadas de libertad. Es una iniciativa que merece reconocimiento: ofrecer una segunda oportunidad también es una forma de hacer política pública. En ese mismo acto, los periodistas intentaron saber cuándo volverían las conferencias de prensa de los jueves. Ante la pregunta, el presidente José Raúl Mulino respondió: “No estoy hablando con usted”. Y después añadió: “No es jueves, pero siempre es domingo, como decía el otro”.La frase puede quedarse en la anécdota. El fondo, no. Mulino celebró su última conferencia semanal el 18 de junio. Aquel espacio se convirtió, desde el comienzo de su administración, en una cita periódica para responder sobre asuntos distintos a la agenda inmediata del Gobierno. Desde entonces ha habido giras, inauguraciones, actos públicos y declaraciones puntuales. Lo que no ha regresado es ese formato regular de preguntas y repreguntas. No se trata de convertir el jueves en una obligación ceremonial. Un presidente puede rendir cuentas cualquier día y bajo distintos formatos. Pero la periodicidad ayuda. Ordena el diálogo, permite seguimiento y obliga al poder a responder también sobre aquello que no escogió para la agenda. El periodismo, además, tiene su propia responsabilidad. Ese acceso exige preparación, documentos, preguntas bien construidas y capacidad de repreguntar. Panamá tiene suficientes asuntos pendientes como para que ese intercambio siga siendo necesario. El día puede cambiar. El formato también. Lo importante es que las preguntas y la rendición de cuentas no desaparezcan.