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30 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

El retorno del MAN

¿ Recibe Noriega trato especial a su retorno? No tengo la menor duda, luego de lo que observé en la televisión durante su arribo y trasl...

¿ Recibe Noriega trato especial a su retorno? No tengo la menor duda, luego de lo que observé en la televisión durante su arribo y traslado a la cárcel. Tampoco contribuye a negar lo contrario el pobre grado de credibilidad de nuestro gobierno. Antes de opinar sobre el evento, explico que razones de trabajo evitaron que fuera testigo presencial de los eventos políticos dramáticos que ha sufrido el país en el periodo 1964 -1991, empezando por enero de 1964, por residir fuera del país. Así no estaba en Panamá durante el 9 de enero; el golpe de Estado de 1968; la muerte del general Torrijos, el periodo del noriegato y la invasión de 1989. Considero que esta situación permite ver con cierto degrado de objetividad lo acaecido en ese periodo crítico de nuestra historia, No así, sin dejar de reconocer las atrocidades cometidas por la dictadura y la invasión, cuyas consecuencias negativas aún perduran.

Para empezar, no considero que Noriega represente un riesgo de seguridad pública. No compro la tesis jus tificando el show de seguridad que presenciamos basada en el riesgo de que Noriega fuese objeto de un atentado de linchamiento en la zona selvática que rodea nuestra ciudad. Los panameños no tenemos ese espíritu de venganza estilo ‘wild west’. No conozco precedente de tiranisismo o linchamiento público en nuestra historia, ruego me corrijan si me equivoco. Un linchamiento implicaría la presencia previa de masas enardecidas o grupos paramilitares apostados camino a Gamboa. Yo no vi evidencias de masas enfurecidas con deseos de linchar al MAN y considerando el grado de control que ejercen los organismos de seguridad sobre las actividades, aún las más privadas de los ciudadanos, estoy seguro se hubieran dado cuenta muy pronto de la formación de grupos organizados para linchar a Noriega.

Por el otro lado, vi a un Noriega envejecido, con dificultades motoras, que no sobreviviría un intento de rescate o fuga, pues necesita atención especial para lograr funcionar.

Entonces señores, ¿Qué justificación ha tenido todo ese show mediático y de seguridad? Les brindo mis opiniones.

Una, la muy obvia, de la cual no tengo dudas, que fue entretenernos por 24 horas con la intención de que olvidáramos a Juan Hombrón, el florista de Panamá y el tal Lavítola. Nos ‘guaracharon’, sobre todo a los medios.

Dos, darle a Noriega un trato especial para que se sintiera seguro a su regreso al país, quien como militar reconoce el esfuerzo logístico de seguridad que se utilizó, como buen ejemplo de una operación militar de alta precisión. Estoy seguro que él aprecia ese operativo militar especial, típico de su época y no policivo de custodia a un reo común.

Tres, el Procurador, que dice no recibir órdenes del Presidente, muy diligentemente accede de la orden del Consejo de Seguridad de viajar a París a acompañar al reo, labor que no le corresponde a un Procurador General de la Nación.

Cuatro, luego del sainete de la foto, se publica una con la ficha de reo que claramente se ve Noriega no la sostiene como es el caso de la tomada por los gringos en su original arresto. Otra deferencia.

Quinto, no he visto su celda, pero apuesto no es celda de reo común.

Todo indica que MAN está lejos de ser un preso común ¿Por qué recibe trato diferencial? ¿Existirá un acuerdo para garantizar su silencio? Muchos paisanos temen que Noriega revele secretos referentes a favores que él dispensaba en su buena época. Otros temen reclamos de devolución de bienes ‘custodiados’. Una compra de silencio suena plausible. No lo sé, pero de lo que no hay que convencerme es que recibe trato especial.

BANQUERO Y EXDIPLOMÁTICO