Temas Especiales

01 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

‘Los hijos de los días’... de Galeano

Nuevo libro de Eduardo Galeano escrito a manera de calendario reflexivo. Iniciando el primero de enero y culminando el 31 de diciembre. ...

Nuevo libro de Eduardo Galeano escrito a manera de calendario reflexivo. Iniciando el primero de enero y culminando el 31 de diciembre. De cada día brota una historia, porque estamos hechos de historias nacidas de los hijos de los días, situadas en diferentes épocas y escenarios. Lenguaje poético reflejando la lucha de pueblos, abusos contra campesinos, los abusos de los grandes, oprimidos, la humillación colonial, la dictadura de los bancos.

Denuncia la tragedia de madres despojadas de sus hijos en dictaduras militares sudamericanas, en la España franquista y la democracia australiana por las agencias estatales e iglesias cristianas.

Los miles de casos de bebés robados por los verdugos de sus madres. Desaparecidos, muertos sin tumbas, tumbas sin nombres, los hijos de los enemigos de la dictadura fueron botín de guerra. Mujeres y hombres que el terror tragó, los bosques nativos, el aroma de las flores, las cartas escritas a mano. El franquismo robó a los niños y robó la memoria.

Domitila Barrios afirmaba: ‘nuestro enemigo principal es el miedo y lo llevamos adentro’. En la ciudad de la Paz, sentada con otras mujeres, entraron en huelga de hambre hasta que cayera la dictadura militar del general Banzer. La gente reía, se burlaba de ellas, cada vez eran más, fueron 500,000 cuando la dictadura cayó. La femenina valentía de estas mujeres venció el terror.

Cuando pasó el terremoto de Haití, un predicador estadounidense evangélico insistió que el diablo les estaba pasando las cuentas a los negros por liberarse de Francia. El vudú tenía la culpa de las desdichas, magia negra traída del África. Insurrección de esclavos.

Habitamos el mundo al revés. El gobierno norteamericano decidió borrar a Nelson Mandela de la lista de los terroristas peligrosos para la seguridad nacional de los Estados Unidos. El africano más prestigioso de todos había integrado la lista de ese tenebroso catálogo por 60 años.

Ellos se han pasado invadiendo países.

Se busca a los estranguladores de salarios, secuestradores de países, exterminadores de empleo, violadores de la Tierra, envenenadores del agua, ladrones del aire, traficantes del miedo.

En 2010 el Pentágono reveló: en Afganistán habían yacimientos de oro, cobalto, litio, cobre y hierro, necesarios para la fabricación de celulares, computadoras portátiles, valían más de un millón de millones de dólares, buena razón para la guerra.

La dictadura militar del Uruguay nació en 1973, al día siguiente convirtió al país entero en una cámara de torturas, sembrando miedo, suplicios. Peor que mentir es enseñar a mentir. Amigos y amantes delataron seres queridos, torturados, violados, desaparecidos.

Los primeros exiliados fueron Adán y Eva, expulsados del Paraíso.

Quien no tiene enemigos... no merece tener amigos.

La Santa Inquisición torturó, asesinó, destruyó culturas enteras. Mataron a indígenas y borraron su cultura. El Santo Oficio quemó millones de libros musulmanes, hebreos e indígenas.

La Madre Tierra, esa que nos da de comer, nos devorará al final.

En 2002 cerraron ocho restaurantes de la cadena McDonald’s en Bolivia, país que lleva el nombre del libertador. Los bolivianos se negaron a comer comida chatarra, la empresa que en el mundo se dedica a dar felicidad a los niños, multiplicar a los gordos y despedir a los empleados que se sindicalizan, tuvo que marcharse.

Afganistán, invadido, ocupado por los Estados Unidos abastece toda la heroína que consume el mundo.

Cayó el muro de Berlín, pero nacieron otros muros: para que los palestinos no regresen a la tierra que les robaron. Para que los mexicanos no pisen el mapa que les comieron y los saharauis no entren a su tierra usurpada por Marruecos. que ha robado un país entero. Los llaman Hijos de las nubes, porque desde siempre persiguen las nubes y el agua en el desierto.

La gente invierte cinco veces más dinero en estímulos para la sexualidad masculina, siliconas para la belleza femenina, que en la cura del mal de Alzheimer.

PSICÓLOGA, ESCRITORA Y DOCENTE UNIVERSITARIA.