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07 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿Por qué Moncada Luna debe irse?

Recientes actuaciones del magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia hacen pensar que lo mejor que puede hacer es renunciar e...

Recientes actuaciones del magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia hacen pensar que lo mejor que puede hacer es renunciar e irse para su casa. Los gremios de la sociedad civil, de abogados, de estudiantes, exmagistrados, empresarios, el ciudadano común, hacen eco de esta denuncia. Si bien muchos se han ido por discutir este tema por su aspecto político, inevitable en los momentos que vivimos, tocaré el asunto como un profesional del Derecho, preocupado por la justicia en mi país y porque se controle la corrupción que nos ahoga.

La justicia en Panamá está en crisis. Eso nadie lo pone en dudas. La mora judicial afecta a los abogados, pero también a quienes esperan de una resolución judicial. No hay rendición de cuentas de lo que se hace. Ni siquiera entre los magistrados hay coordinación, como sí la hubo cuando Harley Mitchell presidió la entidad.

El mal ejemplo se da desde la Corte Suprema de Justicia, gracias a Dios no de todos los magistrados, pero particularmente del magistrado presidente. Si hay quinientos expedientes paralizados en la Corte, 450 lo están en el despacho del magistrado Moncada, hecho denunciado hasta por sus por sus propios colegas. Los antecedentes de Moncada Luna no le daban ninguna credencial para aspirar a la Corte como uno de sus magistrados. Nunca había impartido clases en universidad alguna. Jamás había escrito libro alguno y dudo que algún artículo de Derecho. Nunca se le conoció caso importante alguno que hubiese atendido. Nunca se había destacado como abogado.

Eso sí, tenía una carrera en la Administración Pública, que en forma alguna podría considerarse ejemplar. Quizás un poco deleznable. Viceministro de Gobierno y Justicia en los peores años de la dictadura. Fue quien se encargó de establecer la censura a los medios de comunicación en aquella terrible época.

Recuerdo haber burlado la censura en la página que yo dirigía y que el Partido Demócrata Cristiano tenía en La Prensa cada lunes. Publicamos una página en blanco, con lo cual era la mayor crítica a los militares, ya que desnudó la censura que coordinaba Moncada. Nombrado por Ernesto Pérez Balladares en la Dirección de la Policía Técnica Judicial, hubo que destituirlo porque se descubrió que usaba los agentes de la entidad para el servicio de la agencia de seguridad privada que tenía.

La Corte Suprema de Justicia, bajo la Presidencia de Mirtza Aguilera, avaló la decisión de la Procuraduría de la Nación de cesarlo en su cargo.

Por el bien del país se hace necesario remozar la cara de la justicia, no porque piense que las elecciones están en peligro ni mucho menos, sino porque como panameño y usuario del sistema judicial, creo que al país entero, sobre todo al mismo gobierno nacional le conviene que no se siga discutiendo que existe un Órgano Judicial que atiende a otros motivos diferentes al de impartir justicia imparcialmente. Necesitamos quitar los escollos para que nadie piense que en nuestro país no tenemos un sistema democrático que debemos fortalecer.

*PROFESOR DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ.